El 3 de mayo del año 2000 hombres armados cometieron, casi en la propia plaza principal, el crimen de Jesús Ramiro Zapata en Segovia, un líder social que había alertado por la complicidad de las Fuerza Armadas en las masacres de los años 1988 y 1996, cometidas en este municipio antioqueño.
Hoy, según un fallo de la Corte Interamericana de Los Derechos Humanos, Colombia es responsable por el asesinato de Jesús Ramiro Zapata, defensor de derechos humanos, y por los actos de acoso, hostigamiento y criminalización en su contra, así como por las violaciones a los derechos de sus familiares.
Detrás del crimen de Jesús Ramiro Zapata en Segovia está la relación de las Fuerzas Armadas del país con estructuras violentas, principalmente de los paramilitares, que sembraron dolor y muerte en el país en los años 80 y 90.
¿Cómo fue el crimen de Jesús Ramiro Zapata?
El 11 de noviembre de 1988, un grupo de paramilitares se tomó el Parque Principal de Segovia y durante 30 minutos mataron a ciudadanos que se encontraban en los billares y bares de la zona. En total 46 personas murieron y otras 60 resultaron heridas.
En la noche del 22 de abril de 1996, ocho paras, seis de los cuales llegaron en avión desde Medellín, iniciaron una masacre por las calles de Segovia. A las seis de la tarde, en el billar Villa Flay, ubicado en el barrio La Paz, mataron a seis personas y dos horas después, otras seis personas fueron asesinadas en el billar El Paraíso, ubicado en el barrio José Antonio Galán. Seguirían su camino terrestre hacia Medellín y en la vía Segovia – Remedios degollaron a Carlos Arturo Montoya. También se llevaron a otras dos personas, cuyos cuerpos nunca aparecieron.
En esas masacres fue palpable la complicidad material de la Fuerza Pública, que en ningún momento confrontó a los agresores. Ramiro Zapata denunció esa connivencia y por sus palabras fue obligado a desplazarse de Segovia a Medellín. El, un maestro de primaria, fue reubicado en uno de los barrios de la capital antioqueña pero luego, extrañamente, se le suspendió el trabajo, y el pago, lo que lo obligó a regresarse a su municipio.
Allí el 3 de mayo del año 2000, varios hombres armados lo sacaron de un local comercial de la Plaza Principal, sin que ninguna autoridad civil o militar hiciera algo para impedirlo. Pocas horas después se confirmó el crimen de Ramiro Zapata, por cuyo asesinato hoy la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró culpable a Colombia.


