Se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental este 10 de octubre, una fecha que invita a reflexionar sobre el bienestar emocional, la prevención de los trastornos mentales y las dificultades que enfrentan muchas personas para acceder a atención oportuna.
Más allá de las cifras, la salud mental plantea un desafío humano y social: escuchar sin juzgar, derribar estigmas y garantizar que quienes necesitan ayuda puedan encontrarla.
Hablar de salud mental también es hablar de calidad de vida, prevención y oportunidades para recibir acompañamiento profesional. La Organización Mundial de la Salud, OMS, tiene el 10 de octubre como el Día Mundial de la Salud Mental, fecha en la que se busca educar a las familias y ciudadanos para que rodeen a las personas afectadas por esta sintomatología y creen alrededor entornos que los protejan y permitan vivir dignamente.
Sobre este propósito, la Universidad Luis Amigó tiene un área especializada “Amigó Vital” y a propósito de la conmemoración de esta efeméride, se consultó sobre el tema a David Ignacio Molina Velásquez, docente investigador y coordinador de la Maestría en Adicciones y Salud Mental de la Universidad Católica Luis Amigó.
Molina Velásquez es psicólogo especialista en Psicología Clínica y magíster en Salud Mental, quien hace parte del equipo de Amigó Vital, unidad para el cuidado y la vida.
Por ejemplo, se dice desde la epidemiología de la Organización Mundial de la Salud que una de cada ocho personas desarrollará algún tipo de trastorno mental en su vida y un estudio nacional resalta que en Colombia “…el 61 % de las personas en Colombia han sido diagnosticadas con algún tipo de trastorno de salud mental, pero que solamente el 40 % de las personas llegan a buscar ayuda y solamente alrededor del 34 % la reciben…”
Cifras en el Día Mundial de la Salud Mental
1. ¿Qué se conmemora el 10 de octubre y por qué es importante?
“El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental por un acuerdo de la Federación Internacional de Salud Mental y la Organización Mundial de la Salud. Es una fecha intencionada para disminuir las brechas de atención en salud mental, para disminuir el estigma y generar educación en toda la comunidad acerca de los derechos y deberes de las personas con trastornos de salud mental, su protección y también para fortalecer los procesos de bienestar”.
2. ¿Cuál es el panorama actual de la salud mental en Colombia y en la región, y a qué cifras o tendencias hay que prestarles mayor atención?
“…Si llegamos a Colombia, con la Encuesta Nacional de Salud Mental del último año, que está a punto de publicarse, pero que se realizó el año pasado con el Ministerio de Salud y la Universidad de Antioquia, encontramos datos un poco preocupantes como que alrededor del 61 % de las personas en Colombia han sido diagnosticadas con algún tipo de trastorno de salud mental, pero que solamente el 40 % de las personas llegan a buscar ayuda y solamente alrededor del 34 % la reciben, lo cual nos sigue hablando de la dificultad en el acceso a los servicios de salud, de las barreras que existen y del estigma, porque muchas de las personas no llegamos a consultar los servicios de salud mental, precisamente, por el autoestigma en relación a la dificultad para identificar o la vergüenza que generan los trastornos de salud mental”.
Día Mundial de la Salud Mental y OJO a estas señales de alerta
3. ¿Cuáles son las señales de alerta que deberían llevar a una persona a buscar ayuda profesional?
Las principales señales de alerta que deben llevarnos a preguntarnos si necesitamos ayuda profesional, dependen del tipo de trastorno, de situación que estemos atravesando.
Por ejemplo, cuando estamos con un trastorno del estado de ánimo, preguntarnos cómo está nuestra relación con el sueño, con la alimentación, si estamos de pronto aislándonos, si presentamos llanto fácil, una emoción prevalente de tristeza en las últimas dos semanas; eso en relación a la depresión y a los trastornos de este tipo, que son como los más prevalentes en este momento en el país.
También tenemos la ansiedad, todos los trastornos prevalentes relacionados con la ansiedad y allí podemos identificar como signos clínicos la preocupación excesiva, la rumiación, también la presencia de algunos síntomas gastrointestinales, cefaleas que no tienen de pronto explicación médica o biológica.
Estos signos son sencillos, pueden parecer muy normales, generados también por una serie de determinantes que hay en el entorno, pero hay que ponerles atención porque muchas veces no basta solamente con esperar a que pasen, sino que necesitamos apoyo, ayuda para que no se compliquen.
4. ¿Qué barreras siguen impidiendo que las personas accedan a atención en salud mental y cómo se pueden superar?
Entre las barreras que actualmente contamos para el acceso eficiente a servicios de salud mental, hablaría de dos grandes asuntos. El primero tiene que ver con las barreras del sistema general de seguridad social en salud, que, aunque con la ley de salud mental del año pasado, la Ley 2460, eso ha cambiado un poco. Por ejemplo, ya podemos ir directamente al servicio psicológico sin tener que pedir remisión por el médico. Digamos, eso es algo muy positivo y ya los equipos comunitarios de salud están llegando a todos los territorios. Esas son ventajas, pero aún persisten algunas barreras, por ejemplo, la oportunidad para acceder a un servicio de psicología en una IPS es de 22 días, para un psiquiatra 24-25 días. Entonces, realmente, cuando se presentan crisis, se afecta el principio de oportunidad y ahí es donde la situación se puede cronificar.
Y lo segundo tiene que ver con el estigma y el autoestigma, o sea, la discriminación de la que sufren las personas con algún tipo de discapacidad psicosocial u otro tipo de discapacidad en instituciones educativas, en instituciones de salud también, porque encontramos que, a veces, el personal que no está muy formado en temas de salud mental tiende a discriminar o a menospreciar el trastorno de salud mental de la persona que llega a consultar.
5. ¿Qué recomendaciones generales podríamos darles a las personas para cuidar la salud mental?
En cuanto a recomendaciones generales para cuidar la salud mental, tenemos algunas que tienen que ver con los estilos de vida saludables. Dormir entre 7 y 8 horas diarias, aunque todos necesitamos tiempos distintos, todos los cuerpos son distintos, pero de manera general ese es el promedio que se ha sugerido.
Comer regularmente a horas, de manera balanceada. Hacer ejercicio al menos tres veces a la semana se ha considerado que mejora mucho, sobre todo, los trastornos del estado de ánimo leves, como la depresión. Entonces, la actividad física o la activación conductual, el realizar actividades que nos gusten, que tengan que ver también con el vínculo, con el reforzamiento del vínculo físico, no virtual, con las demás personas, mejora los indicadores clínicos. Son recomendaciones generales.
También tener la construcción de sentidos en nuestra vida, sentidos que tengan que ver con el vínculo con el otro, que tengan que ver con la trascendencia, que tengan que ver con prestar algún tipo de servicio a la comunidad. Son situaciones que mejoran nuestra sensación subjetiva de bienestar, lo que llamamos felicidad, como lo nombraría Martin Seligman.
Y también cuando detectemos algún signo de alarma en nuestro comportamiento, en nuestro pensamiento, en nuestra emoción, hablarlo con alguien cercano, alguien de confianza, tener al menos dentro de nuestra vida, tres personas con las que podamos tener una relación íntima, con las que podamos hablar de cualquier cosa; y si se requiere, entonces buscar ayuda profesional en el sistema de salud, que como decíamos ahorita, afortunadamente las barreras se han ido disminuyendo para el acceso a los derechos de manera directa.
6. ¿Dónde y cómo podría buscar ayuda una persona?
Para encontrar ayuda cuando llegamos a esos momentos difíciles, cuando estamos sufriendo, cuando sentimos que ya no podemos con esas dificultades que tenemos, hay algunas opciones dentro de la ciudad: está la línea 106, que es el Código Dorado, que recientemente también salió una ley nacional, en la Resolución 347, que elimina las barreras de acceso para las personas que tienen comportamiento suicida.
También está el 123 social, donde podemos buscar atención en salud mental. La línea 155 para atención a violencias de género, para las mujeres, muy específicamente.
Y dentro de la Universidad Católica Luis Amigó, podemos ofrecer algunos servicios a la comunidad externa del departamento y de la ciudad. Tenemos el consultorio psicológico, que queda dentro de la universidad, y tenemos la Unidad de Atención para el Cuidado de la Vida, Amigó Vital, que se especializa en comportamiento suicida y adicciones. Son lugares donde ustedes pueden llamar, contactarse y recibir ayuda profesional y capacitada.


