Fue una “…componenda mafiosa” la que desde hace 4 años acordó Gustavo Petro con el Clan del Golfo, señala el ex ministro Mauricio Vargas en su columna de El Tiempo.
Esas acciones de Gustavo Petro con el Clan del Golfo… “con los narcotraficantes y masacradores del ‘clan del Golfo… parecen un aterrador concierto criminal, un gobierno para delinquir…”, agrega.
Por considerarla de interés para los lectores, reproducimos la columna en El Tiempo:
FUE UN GOBIERNO PARA DELINQUIR
Por Mauricio Vargas Linares Junio 27 de 2026
Vimos esta semana a un Gustavo Petro agónico —el pato cojo, como llaman en Estados Unidos al mandatario de salida—, vestido de blanco y disfrazado de pastor de secta engañabobos. Y mientras nos ofrecía el espectáculo de sus delirios de ‘cafeína’, y trinaba sobre fraudes electorales que solo habitan en su perturbada mente, el agudo investigador Ricardo Calderón, del Canal Caracol, nos puso ante la evidencia de la componenda mafiosa que, a inicios de este cuatrienio, el gobierno de Petro acordó con los narcotraficantes y masacradores del ‘clan del Golfo’.
Cuando creíamos colmada nuestra capacidad de indignación por el cúmulo de escándalos del mandato más corrupto en muchas décadas, las grabaciones reveladas por Calderón dejaron en claro cómo altos funcionarios del petrismo pactaron con esa banda de asesinos y violadores de derechos humanos suspender operaciones de la Fuerza Pública contra ellos, frenar sus extradiciones y remover oficiales que no eran del agrado del sanguinario clan.
Las acciones que implican al excomisionado de Paz Danilo Rueda, protagonista de las grabaciones; al exmindefensa Iván Velásquez, al exjefe de la Dirección de Inteligencia (DNI) Jorge Lemus y a Ricardo Rosanía, jefe de contrainteligencia, parecen una muestra de este desastroso cuatrienio, un aterrador concierto criminal, un gobierno para delinquir. Las ofertas al clan se hicieron realidad y altos oficiales fueron removidos, en lo que Rueda consideró “hechos dados por el Presidente”, según declaraciones a La FM este miércoles.
El jueves, en Caracol, el exdirector de la Policía general (r) Henry Sanabria echó sal en la herida. Dijo que esas remociones las dictaba el mindefensa Velásquez, sujeto a las órdenes del Presidente, y mencionó a la entonces secretaria de Petro, Laura Sarabia, quien —aseguró el oficial— lo llamaba para cuestionar acciones de la Policía contra las bandas. Sarabia lo niega. El general Sanabria menciona “diez operaciones que lastimosamente no se pudieron desarrollar bajo ese sofisma de la ‘paz total’ ”. El Ejecutivo mafioso en todo su esplendor.
Este pacto a escondidas del país implicó la renuncia de la Fuerza Pública a ejercer su tarea en varias zonas del territorio, así como un amplio trato de favor a una de las más salvajes bandas criminales del país y del mundo. Y conlleva una cadena de posibles delitos, desde el prevaricato hasta la traición a la patria. Para no hablar de lo que puede ocurrirles a los implicados —incluidos Petro y Velásquez— en la justicia de Estados Unidos, un país que declaró al ‘clan del Golfo’ como organización terrorista internacional y que, por ello mismo, los podría procesar.
Hay serios indicios de la forma como el ‘clan del Golfo’ y otras bandas, felices con lo bien que les fue con Petro, se movieron en estas elecciones para presionar, con plata o fusil, el voto por Iván Cepeda. Por fortuna, el megatsunami de 13 millones de votos a favor de Abelardo de la Espriella salvó al país de caer por el despeñadero.
El jueves, al recibir su credencial de manos de la autoridad electoral —que, en estas justas, fue un ejemplo para el mundo—, De la Espriella anunció un giro radical en el trato a los narcoasesinos: “En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin, dijo, y les advirtió: “Un mes para entrar en razón y someterse al Estado de derecho”. Es bueno saber que, a partir del 7 de agosto, volveremos a tener jefe de Estado. Las expectativas son enormes, pero también lo es la decisión de millones de colombianos de acompañarlo en la ardua tarea de rescatar a Colombia.
* * * * Aquí me quedo. Algunos colegas han puesto a sonar mi nombre para el nuevo gabinete. Los tengo que desmentir. No ando en esas. Seguiré en estas páginas, todos los domingos, mientras las directivas de EL TIEMPO así lo deseen.
MAURICIO VARGAS. mvargaslina@hotmail.com”


