Las altas deudas con las generadoras, el aumento en la demanda de energía y no tener proyectos de generación energía en Colombia podrían llevar a una agudización de las consecuencias del Fenómeno del Niño, advirtió en Medellín Camilo Sánchez Ortega, Presidente de Andesco (Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones.
Según expertos, el Fenómeno del Niño tendría máximo impacto entre julio, agosto, septiembre y octubre, pero al parecer se sentirá una llegada anticipada desde mayo, lo que llevará a que desde este mes se generen altas temperaturas y posiblemente caiga el nivel de aguas en las hidroeléctricas del país.
Y aunque Colombia cuenta actualmente con Hidroituango reforzando la generación de energía, según Sánchez el Niño llevará a que se activen las plantas térmicas, en momentos en el que el país apenas tiene abastecimiento de gas para sus necesidades básicas.
Y agregó que hoy el 15% de la generación eléctrica del país depende del gas natural,mientras que Colombia ya importa cerca del 23% del gas que consume.
“Lo venimos diciendo desde el principio, nosotros nunca debimos perder la soberanía energética, Colombia tiene energía suficiente, tiene petróleo, gas y carbón y decidimos salvar el mundo…no estamos salvando el mundo y lo que dejamos de producir lo hacen otros países. Tenemos que anticiparnos al fenómeno del Niño…Al ministro hasta ahora se le ocurrió que vamos a tener el fenómeno del Niño y nosotros tenemos las cartas donde advertimos hace más de un año donde advertimos que había que empezar el proceso de mitigación del Niño…”, advirtió el Presidente de Andesco.
Agregó que el gobierno debe pagar sus deudas a las empresas, 1.9 billones de pesos que se deben a las generadoras y el problema más grande es Aire, que atiende a la costa, y a la cual se le debe 2.9 billones de pesos.
“…Hoy el tiempo se agota y tenemos cinco factores que pueden materializar un racionamiento eléctrico: el clima y el fenómeno de El Niño, la falta de energía firme y las señales adversas a las generadoras, el insuficiente gas natural nacional, los problemas financieros por falta de pago y el inesperado incremento en la demanda… Colombia jamás debió perder la soberanía energética. Teníamos las ventajas comparativas para no depender de ningún país. Tenemos carbón, pero de la noche a la mañana decidimos dejar de exportar y se nos olvidó que hay muchas familias que dependían de eso…”, resaltó Sánchez ante los medios de comunicación.


