Fue un mal fin de semana para los youtuber y creadores de contenido que se dedican a crear situaciones extremas en sus vidas, y a transmitirlas. A la muerte de uno de ellos en un accidente de helicópteros en Brasil, se suma el que le costó la vida a AI-Qaba Ibn Antar, llamado el Hombre Araña de Yemen, quien cayó al cráter de un volcán en la presa Harden.

Este domingo 15 de junio dos helicópteros chocaron en el aire en Recreio dos Bandeirantes, Río de Janeiro, mientras transportaban al youtuber argentino Gaspar Prim, conocido como Gaspi, además al director de cine Lucas Vignale y el cantante estadounidense Nickel Oliver Tree, accidente en el que también falleció el piloto de la aeronave. En la otra nave viajaban dos personas, pero sus nombres no han sido publicados debido a que sus cuerpos quedaron carbonizados.

¿Quién era el Hombre Araña de Yemen?

Previo a ese accidente, el viernes 12 de junio, el Hombre Araña de Yemen había convocado a sus seguidores a una transmisión donde descendería hasta la boca del cráter del volcán Hardah, una roca muy reconocida entre escaladores por su complejidad y porque tiene profundidades de entre 30 y 120 metros.

Durante dos minutos, el Hombre Araña de Yemen escaló todas las paredes rocosas, que están llenas de grafitis de los escaladores que, con todos los sistemas de protección han realizado su descenso, pero cuando subía para retirarse del cráter perdió el agarre de las rocas y cayó en un sector donde se encuentran Aguas Termales Sulfurosas, según dijeron las autoridades del país.

Al-Qala Ibn Antar, de 30 años, era muy popular porque en todos sus anteriores videos, como en este fatal del viernes pasado, no usaba ningún tipo de seguridad ni agarre externo y solo dependía de su pies y manos para sostenerse en cualquier superficie.

La misión de rescate del cuerpo tomó 4 horas dadas las características físico químicas del área donde se precipitó y además porque, para fortuna de sus familiares, cayó en una zona donde la profundidad no superaba los 30 metros

Aunque vivía esencialmente de las visualizaciones que generaban este tipo de actos arriesgados, AI-Qaba también dependía de las donaciones de seguidores que le pagaban para que realizara actos como el que le costó la vida.