Denunciando que es un “partido familiar” de Íngrid Betancourt, se oficializó el retiro de Sofia Gaviria Correa como cabeza de lista del Partido Oxígeno al Senado de la República.
“Esta decisión no obedece a cálculos electorales ni a motivos personales. Responde a razones políticas, éticas y democráticas que me impiden continuar en un proyecto que hoy no ofrece garantías mínimas de transparencia, deliberación interna, pluralismo ni respeto por la autonomía de sus candidatos”, expresó Sofía Gaviria Correa en un comunicado público.
Según Gaviria Correa no se escucharon sus peticiones, ni las de otros candidatos, y en el Partido se estarían haciendo cálculos electorales y financieros para que el pago por la “reposición de votos” fuera manejado directamente por la colectividad y sus dirigentes, entre los que está una prima de Ingrid Betancourt, sin ningún derecho de los candidatos.
Al conocerse la renuncia y retiro de Sofía Gaviria de la candidatura, Íngrid Betancourt señaló que es un “gran alivio el retiro de Sofía Gaviria” ratificando el difícil carácter de la ahora ex candidata, su reconocida soberbia y los problemas que habría generado por su temperamento:
Ella “…quería que la campaña fuera de vallas por todo el país con su cara, algo respetable, pero inviable”, agregando que “…insultó a medio equipo del Partido Oxígeno cruzando la línea de la violencia verbal y por fortuna no la física… salió por no lograr que se cumplieran sus caprichos”.
¿Por qué el retiro de Sofía Gaviria de la candidatura al Congreso?
“Informó al país mi renuncia irrevocable a la candidatura al Senado de la República (2026 – 2030) por el Partido Oxígeno.
Esta decisión no obedece a cálculos electorales ni a motivos personales. Responde a razones políticas, éticas y democráticas que me impiden continuar en un proyecto que hoy no ofrece garantías mínimas de transparencia, deliberación interna, pluralismo ni respeto por la autonomía de sus candidatos.
La democracia no es un logo ni una inscripción; es una práctica cotidiana basada en reglas claras, institucionalidad y respeto por el disenso. Cuando dentro de una organización política desaparecen los espacios reales de decisión compartida, se sofocan las voces críticas y se subordinan las decisiones al interés particular, se vacía de contenido cualquier discurso de renovación.
Nuestro propósito era construir una lista con perfiles técnicos, éticos y plurales: voces de víctimas como las integrantes de la Corporación Rosa Blanca, representadas por Sara Morales y Daisy Guanaro; referentes en vivienda, salud, empresa y cultura; personas comprometidas con una política seria y con soluciones estructurales para Colombia.
Lamentablemente, ese espíritu no encontró respaldo en la conducción del partido. Colombia vive una profunda crisis de representación. No es una crisis ideológica, es una crisis ética. No podemos denunciar las distorsiones del sistema si dentro de los partidos no existen reglas democráticas claras ni coherencia entre el discurso y la práctica.
Mi renuncia no es una retirada; es una reafirmación de principios. Siempre he sostenido que prefiero perder una curul antes que perder mi coherencia. Seguiré trabajando por la reconstrucción ética de la política, por la defensa de las víctimas y por la construcción de un proyecto verdaderamente democrático, institucional y respetuoso de la ciudadanía.
Solicito que esta decisión sea tramitada de manera inmediata ante las autoridades electorales correspondientes. Sofía Alejandra Gaviria Correa.


