Muchas mujeres, por necesidad, se ven obligadas a esta labor, pero ahora también se ven sometidas a una nueva violencia, el cobro de una extorsión a trabajadoras sexuales de Medellín por dejarlas “trabajar”, con la obligación de entregar desde 50 mil hasta 100 mil pesos a una banda delincuencial del centro de la capital paisa.
Afortunadamente, la denuncia de una de ellas permitió que la Fiscalía y la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá se enfocaran en una investigación que las liberaría de esa nueva violencia.
Esta mujer, Flor Enedis Bedoya Escobar, era la encargada de cobrar la extorsión a trabajadoras sexuales de Medellín y además era “campanera” o quien alertaba a los delincuentes para advertirles cuando la Policía estaba en el sector del Parque Botero.
Además, la mujer señalaba a las trabajadoras sexuales que no pagaban la extorsión para que los otros delincuentes las golpearan.
¿Cómo descubrieron la extorsión a trabajadoras sexuales de Medellín?
“Por solicitud de la Fiscalía General de la Nación, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Flor Enedis Bedoya Escobar, alias Mamá Flor, como presunta responsable de los delitos de concierto para delinquir, extorsión y tentativa de extorsión, todas las conductas agravadas.
De acuerdo con la investigación, ‘Mamá Flor’ es presunta integrante del grupo delincuencial denominado La Veracruz, que delinque en la Comuna 10 de Medellín y se dedica a las extorsiones a trabajadoras sexuales, vendedores ambulantes, además de establecimientos de comercio y hoteles.
“Un fiscal Gaula de Medellín evidenció que, entre agosto de 2022 y diciembre de 2023, varias trabajadoras sexuales fueron abordadas por integrantes de este grupo delincuencial, quienes, al parecer, les exigieron sumas de 50.000 a 100.000 pesos semanales, a cambio de permitirles trabajar en la zona”, señala el boletín de prensa de la Fiscalía.
‘Mamá Flor’ sería la encargada de realizar los cobros en la Plaza Botero y el sector La Veracruz, allí golpeaba a sus víctimas, para presionar el pago; además, informaba al resto de la organización sobre la presencia de la Fuerza Pública.
También estarían involucrados en el tráfico local de estupefacientes como fuente de financiación de la estructura criminal.
Bedoya Escobar fue capturada por la Policía Nacional en vía pública del barrio Enciso de Medellín y durante las audiencias preliminares, la mujer no aceptó los cargos imputados.