Un ciberataque en Francia causó importantes pérdidas económicas en cientos de supermercados de ese país, luego de que se manipularan digitalmente los sistemas encargados de controlar la temperatura de frigoríficos y congeladores.

Según los primeros reportes, algunos equipos fueron programados a temperaturas de hasta 50 grados, lo que provocó la descomposición de toneladas de alimentos. En La Haye, incluso, varios dispositivos alcanzaron los 80 grados, una temperatura que derritió parte de sus componentes eléctricos y electrónicos.

El sabotaje informático fue entre la noche del sábado y la madrugada del domingo y no fue detectado hasta la mañana siguiente, cuando los establecimientos comenzaron a identificar las fallas en sus sistemas de refrigeración y el deterioro de los productos almacenados.

Ciberataque en Francia:

La alta temperatura en cada refrigerador generó que toneladas de carnes, de lácteos y de los alimentos perecederos fueron desechadas por su descomposición y el peligro para la salud de los compradores. Entre los supermercados afectados se encuentran aproximadamente 300 establecimientos de Intermarché y Netto, un centenar de Coopérative U, 80 tiendas Carrefour, cerca de 30 locales de Monoprix y varios establecimientos de E.Leclerc.

El incidente vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las grandes cadenas comerciales frente a los ciberataques y las consecuencias que puede tener la manipulación de sistemas esenciales para la conservación de alimentos.

Los atacantes aprovecharon los sistemas de control remoto de los equipos de refrigeración y una función habitual llamada desescarche, diseñada para eliminar el hielo acumulado y que se hace mediante ciclos de calentamiento. Según la información disponible, los ciberatacantes explotaron vulnerabilidades en el software de refrigeración de la empresa danesa Danfoss para elevar la temperatura programada hasta los 50 grados y prolongar los ciclos de descongelación de una a ocho horas.

Esta manipulación retrasó la activación de las alarmas y permitió que el sabotaje continuara durante más tiempo, multiplicando las pérdidas antes de que los responsables pudieran intervenir.