Según The Economist Colombia genera cerca del 70 por ciento de la cocaína que se vende en el mundo, un “negocio” que mueve alrededor de 15.000 millones de dólares. Ahora el gobierno de Abelardo De La Espriella quiere fumigar los cultivos de coca en Colombia, pero bombardearlos es un error, como lo señala el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario:
“BOMBARDEOS INÚTILES
Hacer la guerra usando aviones supersónicos para bombardear al enemigo, está pasado de moda.
Ahora los drones cumplen esa misión de manera más ágil y decisiva. Trump y Abelardo insisten empero en hacernos creer que a los 18 ejércitos de traquetos, que todavía siguen de miedo a Santos llamando “ disidencias”, se les puede ganar la batalla bombardeándolos.
Los gringos han estado desde comienzos de año volando con bombas lanzadas desde aviones supersónicos a las lanchas de los exportadores de cocaína, alegando que las hundidas sin fórmula de juicio ni verificación de carga, tanto en el Caribe occidental como en el Pacífico oriental trasportaban droga prohibida del Tren de Aragua o de los carteles colombianos y ecuatorianos.
Probablemente sea verdad pero los 227 muertos que el Comando Sur reporta apenas si han asustado a los lancheros de Tumaco, Manta y Buenaventura, pero no le han hecho ni cosquillas al precio de la cocaína en las calles de NY, y mucho menos, a la inmensa cantidad del polvo que los gringos se siguen atollando en sus ñatas.
Quizás la sapiencia de los mexicanos y albaneses, compradores y distribuidores de la droga, los haya llevado a cambiar de rutas, o camuflar sus embarcaciones para no ser distinguidas por los bombarderos, pero nada más.
Colombia sigue aportando la mayor cantidad de cocaína que consume el mundo así aumenten las exageraciones de Trump. Y como Abelardo no se queda atrás imitando al emperador gringo, ahora dizque ha decidido fumigar los cultivos de coca con las mismas avionetas anticuadas que dejaron de usar hace años los agricultores colombianos y no con los drones con que hasta los feudales cultivadores de caña fumigan el glifosato o los abonos.
Perseguir la coca sembrada con paciencia y detalle de drones sería más efectivo geopolíticamente que bombardear desde avionetas. Pero la vitrina de Carlos Suárez no se podría exhibir.
Gustavo Álvarez Gardeazábal. Septiembre 14 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre el error que es fumigar los cultivos de coca en Colombia:


