Muchos conocimos a Jesús Piñacué en su paso por la política (Fue 3 veces consecutivas elegido senador de Colombia, desde el año 1998 hasta el 2010). Ahora, más allá del líder político, el maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, narra la extraña relación con la naturaleza que lo rodea y que hace que sea considerado, por muchos indígenas, como:
«EL UNGIDO
En 1994, estando yo en mi segundo período como alcalde, pasó por Tuluá Antonio Navarro como candidato presidencial y, recordando viejos tiempos donde coincidimos en Univalle, me pidió que lo recibiera para presentarme a su candidato a vicepresidente, Jesús Piñacué.
Los invité al Club Colonial, donde yo era socio y en una charla intercalamos recuerdos y vaticinios mientras descubría la atronadora personalidad del indígena páez que el M 19 catapultaba a la historia. Desde entonces he guardado orgullosa amistad con Piñacué y hecho eco a muchas de sus inverosímiles batallas y gestionado y apoyado sus tres candidaturas al Senado.
Mientrasejercíala senaturía, el sagaz indígena fue adquiriendo roces y experienciasy, después de haber sido obligado por los sacerdotes de su tribu a bañarse en la helada laguna de Juan Tama para redimir el dizque peso negativo de su accionar político en el mundo de los blancos al haber apoyado la candidatura liberal de Horacio Serpa, salió con una imagen tan resplandeciente que desde Popayán hasta la Guajira los indígenas de cualquier tribu lo proclamaron como “el ungido”.
Por estos días ese extraño poder volvió a aparecer en su rededor.
Durante una reunión convocada por el gobierno de Abelardo en la Hacienda Cañasgordas, donde también acudieron los líderes tradicionales Muelas, Muyui y Rojas Birry a conversar con el CRIC y buscar un camino común, todos los representantes de ese histriónico CRIC bramaron en español y en su lengua que ellos no oirían lo que allí se hablaría si estaba presente Piñacué.
La terquedad indígena fue máxima y, como si hubiese estado programado, una tempestad con potentes rayos se vino sobre la histórica casona y en momentos que arreciaba el veto a Piñacué, un rayo cayó sobre el lugar, y entre el humo y los chisporroteos que salpicaron las ruanas de los del CRIC, la noción de que es un ungido cobró fuerza de nuevo y sirvió para desarmar la reunión y dejar a los del Cric viendo un chispero.
Gustavo Álvarez Gardeazábal. Octubre 7 del 2026” escuche el audio de @ElJodario sobre Jesús Piñacué:


