El dragoneante José Daniel Yunda Fajardo y el inspector Édgar Alfredo Melo Forero, son, según la Fiscalía, los guardianes del Inpec que recibieron 500 millones de pesos para permitir la fuga de Rodolfo Alexander Lizcano, un señalado delincuente del Tren de Aragua.
Lizcano estaba recluido en la cárcel La Picota, de Bogotá, y esperaba su extradición al Perú, donde está condenado por homicidio agravado.
“…Una cuerda artesanal, tejida con sábanas y prendas de vestir, fue el instrumento que permitió la huida de un ciudadano venezolano señalado de pertenecer al grupo delincuencial transnacional ‘Tren de Aragua’, episodio ocurrido en la cárcel La Picota el pasado 1 de abril, es el delito que se le atribuye a servidores del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
“La Fiscalía General de la Nación judicializó al dragoneante José Daniel Yunda Fajardo y al inspector Édgar Alfredo Melo Forero, presuntamente responsables de haber facilitado el escape del interno, quien se encontraba recluido con fines de extradición a Perú por el delito de homicidio agravado. De acuerdo con la investigación, durante el turno de vigilancia los procesados habrían dejado abierta la puerta de la lavandería, omitido la verificación reglamentaria del privado de la libertad en los conteos y abstenido de activar la alerta de fuga, así como de registrar las novedades en la minuta de servicio”, señala el boletín de prensa de la Fiscalía de Colombia.
La ausencia del recluso Rodolfo Alexander Lizcano fue advertida al siguiente día y el hombre fue recapturado el 8 de mayo en Medellín (Antioquia).
A los guardianes del Inpec que recibieron $500 millones por la fuga de ese pillo se les imputaron los delitos de favorecimiento de fuga y cohecho propio, cargos que no aceptaron y una juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.

