En La Batalla de Los Chancos se enfrentaron las tropas de Los Estados Unidos de Colombia y los Conservadores, generando una matanza de la que aun hoy no hay cifras exactas de víctimas y muchos autores han tratado de explicar lo que llaman «Matanza» o «Matadero» oficial..

En medio de la torpeza y crueldad de todas las guerras, el maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario,  relata la verdad de la Batalla de Los Chancos

LAS MÁS CRUEL Y ESTÚPIDA DE TODAS

A los niños de la mitad del siglo anterior nos contaron y repitieron en Tuluá que en Los Chancos, a cinco kilómetros del casco urbano, camino de San Pedro, se había librado una batalla como nunca antes ni nunca después se vivió en Colombia.

Era un mito creciente, alentado por la exageración de la  república liberal de 1930 para destapar lo que fue ocultado por décadas durante  la hegemonía conservadora vigente desde 1886. Las fantasías infantiles llevadas a las bocas de los colegiales nos contaban de que aún en esos años, 80 después de la contienda, todavía se encontraban huesos en el Altosano de los Aguilera, donde se definió la batalla.

Deberían ser de vacas o caballos, pero como los muertos  contados  oficialmente fueron casi 1.700 , la exageración de los victoriosos y el silencio de los derrotados dio lugar a la leyenda y a que se escribiera en letras de molde que fue la más sangrienta, cruel y estúpida batalla de todas las siempre estúpidas guerras que se dieron y se podrían volver a dar en el país.

Lo de cruel y sangrienta nunca se censuró, pero lo de estúpida no se contó sino muchos años después cuando se detalló que en Los Chancos ganaron los liberales comandados por el general Julián Trujillo porque los conservadores no distinguían bien a sus harapientos soldados y cuando un batallón comandado por el coronel Augusto Ramirez, se devolvió desde San Pedro hasta donde había ido a arriar a los liberales separados del grueso, los godos se confundieron y creyeron que eran los apoyos liberales que desde Panamá llegaron a Buenaventura, y se trenzaron en una batalla de fuego amigo que terminó derrotándolos en 4 horas más pues, cuando reaccionaron ante la equivocación, ya los liberales se habían parapeteado en el Altosano, donde hoy está  oculto un monumento levantado en 1976 al cumplirse el centenario  de la  más recordada y más olvidada de las batallas de este país fratricida.

Tanto que ni una academia recordó  este lunes sus 150  años. Gustavo Álvarez Gardeazábal. Septiembre 3 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre La Batalla de Los Chancos: