La guerra contra Irán que declararon Israel y Estados Unidos llega a su tercera semana con cifras multimillonarias en pérdidas económicas, la inestabilidad en el oriente medio y los temores sobre el aumento de los ataques y el uso de armas cada vez más poderosas.
Y el peligro es real y podría ser catastrófico, Israel y Estados Unidos atacaron South Pars-North Dome, el yacimiento de gas natural condensadomás grande del mundo y la respuesta de Irán, según algunos voceros, podría ser un bombardeo sobre la planta nuclear de Dimona o, como dice el presidente Masoud Pezeshkian, “Tales acciones agresivas no reportarán ningún beneficio al enemigo sionista estadounidense ni a sus partidarios. Por el contrario, complicarán aún más la situación y podrían tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance abarcaría al mundo entero”.
Un ataque a Dimona, por ejemplo, crearía una “nube radioactiva” que “presentaría efectos similares a los de un arma radiológica sustancial o una bomba sucia” que actuaría inicialmente sobre los habitantes del propio estado judío (está a 75 kilómetros de Jerusalén) y además a 25 kilómetros de Jordania y 75 kilómetros al este de Egipto, como lo plantea este buen artículo de la ORG Asociación para el Control de las Armas en el Mundo.
¿Irán no era una amenaza para Estados Unidos?
En medio de la locura de la Guerra contra Irán también sobresalió esta semana la renuncia de Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, quien dimitió asegurando que “… «no puede apoyar el envío de la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no reporta ningún beneficio al pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas estadounidenses… Creía que el presidente había comprendido que las guerras en Medio Oriente le habían arrebatado a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y habían mermado la riqueza y la prosperidad de nuestra nación… funcionarios israelíes de alto rango e influyentes periodistas estadounidenses han sembrado «desinformación», lo que llevó a Trump a desviarse de su ideario de America First («Estados Unidos Primero») …Este eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos… Eso era una mentira».
La respuesta de Trump, con quien trabajó la pasada administración y en esta, confirmó el ánimo belicista del mandatario «Siempre me pareció un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en materia de seguridad; muy débil en seguridad… No lo conocía bien, pero al leer su declaración me di cuenta de que es bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no representaba una amenaza».
¿Cuántas armas y vidas se han perdido en la guerra contra Irán?
Finalmente se habla de la necesidad de reponer las armas “gastadas” en la guerra contra Irán. Cada interceptación de misiles de la nación árabe exige la utilización de innumerables interceptores y ya Irán, que va en el bombardeo número 52 de su “Promesa Verdadera 4”, declaró que destruyó 150 lanzadores de misiles, 23 sistemas Patriot, un total de 37 aviones y helicópteros, así como el 43% de los depósitos de armas, más las 4 base aéreas destruidas o semidestruidas (un solo radar de los allí instalados valía 20 mil millones de dólares).
Que se maten entre militares podría ser “lógico” en una guerra, pero los bombardeos son sobre ciudades y por eso nadie puede o se atreve a dar una cifra sobre la cantidad de muertos, tanto por la manipulación que intentan los gobiernos como por la censura que aplican Israel, en mayor grado, e Irán sobre las cadenas y medios de comunicación.
Extraoficialmente se habla de 1.480 muertos en los tres bandos y otros 998 por los bombardeos de Israel al Líbano. Pero nadie se atreve a una cifra real, sobre todo el número de militares de Estados Unidos muertos en las Bases Militares de Al Ubeid (Catar), Al Salem (Kuwait), Al Dhafra (EAU) y la Quinta Flota en Jufair bombardeadas por Irán.
Y los bombardeos también se ciernen sobre Tel Aviv y Jerusalén y aunque la censura Israelí y la amenaza de 5 años de prisión para quien grabe o tome fotos de sitios impactados es fuerte, se han filtrado imágenes que muestran la catástrofe que viven los habitantes de estas ciudades, a las que se suman los ciudadanos de Haifa.
Este viernes la guerra contra Irán cumplirá su tercera semana y por el momento no parece haber intención, ni voluntad, de pararla.


