“….El olvido de los pueblos no se ordena por medio un decreto presidencial…”, dice hoy el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, sobre las decisiones de Abelardo De La Espriella, aplicadas por la “incultísima ministra Paola Holguin” tratando de borrar la memoria de muchos eventos y personajes en el Museo Nacional:

“ABELARDO RESULTÓ STALINISTA

Stalin, el dictador soviético, se cita siempre como ejemplo de cuando un gobernante cree que la historia se construye con olvidos decretados y que los museos solo pueden guardar y mostrar a la posteridad las gestas y los recuerdos de los vencedores.

Lo que acaban de hacer Abelardo Magnus, pistola al cinto, y su incultísima ministra de Cultura en el Museo Nacional parece más que una medida ridícula, un ejemplo de cómo a Stalin se lo puede imitar en una democracia como la colombiana donde los gobernantes son escogidos o despedidos con votos.

La perentoria orden del presidente de borrar de la memoria colectiva los símbolos de un período de la vida patria como el que vivimos cuando el Comandante Pizarro fue capaz de hacer la guerra y de firmar la paz hasta ser asesinado dentro de un avión por los esbirros del estado que lo custodiaban, resulta casi igual a cuando Stalin dio la orden de modificar la  fotografía que le tomaron a Lenin bajando del tren en San Petersburgo el día que retornó del exilio para que en ella desapareciera Trosky y  lo pusieran a él en su reemplazo.

Desde aquel día la cultura, las artes y la literatura soviética se hicieron por decretos, callando o entronizando obras y autores. Pero si al mismo tiempo se consigue que de las paredes del Museo Nacional se descuelguen pinturas del inolvidable Luis Caballero porque hizo desnudos mariquísimas, la actitud del gobernante puede llegar a ser calificada como la de los costeños corronchos y homofóbicos.

El olvido de los pueblos no se ordena por medio un decreto presidencial. Tampoco se entroniza a los hacedores del arte bramando ante sus gobernadas consignas religiosas como las de Viva Cristo Rey para que así los seleccionados queden benditos y los demás malditos, esperando el fuego eterno del olvido.

Abelardo debe recordar que en gustos no hay disgustos y que la popularidad se gana o se pierde a pulso, no decretándola.

Gustavo Álvarez Gardeazábal. Octubre 19 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre la incultísima ministra Paola Holguín y Abelardo De La Espriella, el gobernante corroncho: