La reforma a la salud de Gustavo Petro, una de sus venganzas más fuertes contra el país, se hundió nuevamente en la comisión séptima del Senado que, por segunda ocasión, vota en contra de ella.

En la comisión séptima, 8 de los senadores, Ana Paola Agudelo (del Partido MIRA), Alirio Barrera y Honorio Hernández (del Centro Democrático), Berenice Bedoya (de la ASI), Nadia Blel (del Partido Conservador), Miguel Ángel Pinto (del Partido Liberal), Lorena Ríos (de Colombia Justa y Libre) y Norma Hurtado (del Partido de la U) votaron no a la reforma mientras que otros cinco, Wilson Arias, Martha Peralta, Ferney Silva (los tres del Pacto Histórico), Omar Restrepo (de Comunes – Farc) y Fabián Díaz (de Alianza Verde) la aprobaban. 

La reforma la salud tenía diez puntos básicos, pero tres eran fuertemente cuestionados:

Uno la Atención Primaria en Salud (APS), como el eje central, creando Centros de Atención Primaria (CAPs) con equipos médicos itinerantes para visitar familias, enfocados en prevención y atención ambulatoria, sin tener el gobierno la capacidad logística de manejarlos y, quizá, convirtiéndolos en entes burocráticos.

Dos, que reemplazaba las EPS y las convertía en nuevas Gestoras de Salud y Vida, que se enfocarían en la gestión territorial y no tanto en la administración de recursos, nuevamente sin contar con la logística para hacerlo.

Y tres que manejaba los recursos Centralizados: La Administradora de los Recursos del Sistema de Salud (ADRES) manejaría los fondos con giros directos a los prestadores (CAPs, hospitales), eliminando intermediarios, pero con el peligro del manejo de presupuestos millonarios en manos de burócratas del Estado.

Con esta negativa, en comisión, la reforma a la salud, que esencialmente concentra en manos del gobierno toda la logística del manejo de la salud, deberá volver a estudiarse en marzo, después del receso de fin de año, al concluir este miércoles las sesiones del Congreso Colombiano.

El problema es que marzo es mes electoral y los congresistas, muy seguramente, estarán más de recorridos en sus regiones que sesionando en Bogotá, por lo que la reforma a la salud podría ya estar muerta y sin tiempo para un nuevo trámite.

Esta golpe a la reforma a la salud de Gustavo Petro se da una semana después de que la comisión cuarta del Senado también hundiera la reforma tributaria, con la cual el gobierno creaba nuevos impuestos y esperaba recaudar 16.3 billones pesos, dejando al Estado en un déficit que lo debería llevar a controlar gastos burocráticos, algo difícil, o imposible, para Gustavo Petro.

Y así reacionó el Ministro del Interior, Armando Benedetti, sobre la decisión de la comisión séptima del Senado, señalándola de ser una decisión baja y rastrera: