Fallas en la seguridad y el ingreso permitieron el atentado de la guerrilla en la Escuela General Santander, según informó Noticias Uno.
En el atentado, cometido por el Ejército de Liberación Nacional y aceptado por esa guerrilla mediante un comunicado público, explotó un carro bomba cargado con 80 kilos de pentolita, matando a 21 personas y dejando heridas a otras 64. El terrorista que conducía el vehículo murió en la acción.
Aunque al principio las autoridades contaron una versión de película, con la aparición de un perro antiexplosivos y tres policías que persiguieron al terrorista hasta que se estrelló y explotó el carro, ahora el noticiero presentó otra versión donde quedaría la incógnita sobre una aparente complicidad interior o si es solo inseguridad en los controles de ingreso a la Escuela General Santander.
“Noticias Uno publicó un informe en el cual asegura que José Aldemar Rojas, alias Mocho, ingresó al sitio sin mayores inconvenientes, alcanzando a recorrer el lugar durante 42 segundos, pasando por el lado de un par de pelotones de estudiantes”, dice el periódico El Tiempo.
“De acuerdo con la nota periodística, el motor de la puerta vehicular estaba dañado por lo que Rojas no encontró mayores obstáculos para ingresar a las instalaciones de la Escuela. «Solo había unos conos y el vehículo pasó por el lado de estos sin ningún problema».
Según Noticias Uno, «ingresó por la Autopista sur sin obstáculos, y avanzó por la calle interna. Pasó incluso frente a dos grupos de uniformados». Sin embargo, tras el inusitado trayecto, Rojas llegó hasta el casino de oficiales y fue allí que un guardia le solicitó regresar. Rojas dio reversa, pero cerca de dos cuadras después explotó el vehículo.
Por el momento no hay un pronunciamiento oficial del gobierno sobre esas fallas de seguridad en el ingreso a la Escuela General Santander.