Nada se habla más en Brasil que de los nueve dedos de Lula y del insulto de Jair Bolsonaro que, tratando de denigrar de él, creció al presidente de izquierda, en un error político que, prácticamente, definió quién ganaba las elecciones del domingo 25 de octubre.
El análisis de ese hecho político lo hace el maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, en su escrito de este martes para www.rutanoticias.co:
LOS NUEVE DEDOS DE LULA
Cuando la estupidez consigue forma de expresarse, provoca hasta un tsunami.
Bolsonaro, el candidato de la derecha torcida, perdió por decir una estupidez en el espacio de mayor concurrencia de brasileros, el día que hicieron el debate final de la congestionada campaña con el presidente Lula. Haberla pronunciado desencadenó el derrumbe y permitió hacerles ver a muchos probables electores que la urdimbre interior del candidato familiar era una cueva donde se refugiaban insensibilidades con atropellos y, lo que es peor, estupideces con crueldades.
Ese día Bolsonaro llamó despectivamente al presidente Lula como el señor ”nueve dedos” refiriéndose a que una de sus manos solo tiene cuatro dedos. Quienes no lo sabían sintieron compasión. Quienes lo habían advertido, enfurecieron.
Hay actitudes que en cualquier idioma o cultura tiene sus límites y colocarle al presidente del Brasil el sobrenombre de “nueve dedos” era una bofetada que despertó a muchos para advertir el peligro de llegarlo a tener como presidente.
Lula, viejo y cansado, pero capaz de seguir administrando semejante país tan grande y poderoso, recibió la puñalada verbal de su oponente y, enfurecido con toda razón le explicó a Brasil entero que siendo obrero en una siderúrgica a los 17 años había perdido su dedo meñique y aunque en los dos debates se habían dicho de todo, hasta animadamente, le exigió respeto y que se disculpara.
Bolsonaro lo hizo, pero como dice la lora, ya para qué.
Se había equivocado garrafalmente y ni las disculpas de rodillas valdrían para salir del hoyo que construyó con el remoquete del dedimocho. Es probable que este cuarto período de Lula presidente no sea tan bueno ni tan significativo como los anteriores, pero lo vivido en el debate si debe servir de ejemplo específico para que los boquisueltos e imperiales presidentes de extrema derecha no abusen ni de la imagen, ni del teatro y mucho menos del poder o de la habilidad de palabra.
Gustavo Alvarez Gardeazábal. Octubre 27 del 2026. Escuche el audio de @ElJodario sobre los nueve dedos de Lula:


