Días antes del domingo 2 de octubre de 2016, cuando se votaba el Plebiscito que legalizaba los acuerdos firmados entre la guerrilla de las FARC y Juan Manuel Santos, se presentaron los Turbios contactos de Iván Cepeda con el Clan del Golfo para que ese grupo narcotraficante apoyara al gobierno y diera orden de votar SÍ a sus seguidores y comunidades donde, portando armas, podría ordenar este respaldo.
La denuncia sobre los Turbios contactos de Iván Cepeda con el Clan del Golfo, que sin ilegales por no tener Cepeda autorización del gobierno para “negociar” con grupos ilegales, la hace el ex Fiscal de Colombia y ex ministro de Justicia Néstor Humberto Martínez.
Según el ex Fiscal en medio de esos Turbios contactos de Iván Cepeda con el Clan del Golfo el hoy candidato del Pacto Histórico ofreció beneficios como…una zona de ubicación temporal donde se suspenderían las órdenes de captura y ellos podrían ingresar armados y con equipos de comunicaciones.
La Columna es publicada en el Periódico El Tiempo:
«Turbios contactos de Cepeda
Cepeda insistirá en la paz total, sin excluir a ninguna banda criminal. No sorprende que esos grupos tengan incentivos para respaldar su candidatura.
Néstor Humberto Martínez ABOGADO EN EJERCICIO
Fueron muchos los comentarios recibidos sobre la columna del domingo anterior. No faltaron las críticas, por supuesto. Uno de los lectores manifestó que le resulta imposible pensar que el candidato del Pacto Histórico pueda aceptar alianzas, en medio del actual proceso electoral, con grupos armados organizados.
Lamento tener que defraudarlo. En el pasado, con ocasión del proceso de refrendación popular del Acuerdo de Paz de La Habana, convocado para el 2 de octubre de 2016, Iván Cepeda se acercó al ‘clan del Golfo’ con fines propiamente electorales, ofreciéndoles beneficios de todo tipo a sus jefes y a sus miembros. El país debe conocer este episodio.
La historia es la siguiente, según una fuente totalmente confiable. Un mes antes de llevarse a cabo el plebiscito por la paz del 2016, el lunes 29 de agosto de dicho año, para más señas a las 5 de la tarde, Cepeda se reunió con la abogada plenipotenciaria del ‘clan del Golfo’, en un reconocido restaurante del centro de Bogotá, para formularle una propuesta orientada a movilizar la opinión, en favor de los acuerdos de la paz negociada en Cuba. Era un momento en el que las encuestas mostraban que un importante sector del país los rechazaba. Por instrucción de Iván Cepeda, la abogada debió asistir completamente sola, en la medida que se trataría de una reunión secreta.
En el curso de la reunión, que está documentada, Cepeda manifestó que se requería de un acto “contundente y definitivo” para ganar el plebiscito y consolidar el proceso de paz. Se trataba de que el ‘clan del Golfo’ se desmovilizara, a cambio de lo cual obtendrían toda clase de beneficios judiciales. Les ofreció una zona de ubicación temporal, a donde podrían ingresar armados y con sus equipos de comunicaciones. Es decir, según la propuesta, asistiríamos a un proceso de sometimiento a la justicia de una organización criminal, sin que sus miembros entregaran previamente sus armas ilegales.
De acuerdo con lo previsto, en la zona de ubicación se levantarían sus órdenes de captura y todas las solicitudes de extradición quedarían sin valor, mientras se tramitaba una reforma legal que eliminara la extradición para quienes se reincorporaran a la vida civil.
Por supuesto, la propuesta no quedaba allí. Incluía que a la zona de ubicación llegaran la Cruz Roja, los organismos internacionales y la Iglesia, no precisamente para ejercer una veeduría sobre el territorio, sino para asegurar que nadie sería “traicionado o extraditado”. Y, como ñapa, se les habría hablado de que su programa de reincorporación se cumpliría en granjas agrícolas, a la manera de inofensivos campesinos y no de autores de crímenes de guerra.
De aceptar la oferta de aquel entonces, la zona de ubicación temporal para el ‘clan del Golfo’ se instalaría “dos días antes del plebiscito”. Todo esto no es nada distinto de las zonas de ubicación temporal que se tienen preparadas para el ‘clan del Golfo’, en Tierralta y Nuevo Belén de Bajará, a partir del próximo 25 de junio, cuatro días después de la segunda vuelta, en el marco de la paz total, de la que Cepeda reconoce ser su inspirador. No hay que ser muy perspicaz para entender que esta organización delictiva, la más grande en número de hombres y responsable de los delitos más atroces, solo obtendrá todos estos beneficios si el Pacto Histórico gana la presidencia, por lo cual tiene que activarse en las regiones en las que ejerce dominio territorial.
Con fines electorales, en tiempos del plebiscito por La Paz, Cepeda tuvo contactos con la delincuencia. Ahora, con la paz total, las bandas criminales tienen incentivos para respaldar su candidatura
Cepeda ha reiterado en días recientes que insistirá en la paz total, sin excluir a ninguna banda criminal. Así las cosas, no sorprende que esos grupos tengan incentivos para respaldar su candidatura. Según él, atribuir el deterioro del orden público a la paz total de Petro es un “mal chiste”, pese a que esa política llevó al país a convertirse en el más violento de la región y a regresar al ‘top’ 10 mundial del terrorismo.
¿En medio de tanta criminalidad, Cepeda es el líder que necesita Colombia?
Taponazo: A una semana de las elecciones, el país aún desconoce el estado de salud de los candidatos. NÉSTOR HUMBERTO MARTÍNEZ NEIRA».


