Mary Álvarez Restrepo se graduó en la primera generación de bibliotecólogos de la Universidad de Antioquia, en 1960, con la tesis «Bibliografía de autores antioqueños», publicada por la misma Universidad. Luego dedicaría sus años profesionales a crear en toda Antioquia una red de bibliotecas pionera para el departamento. Hoy el homenaje del maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario:
UNA PAISA BERRACA
Antioquia no alcanza a valorar la magnitud de mujer que hoy entierran en La Ceja. Mary Alvarez Restrepo, la creadora y motor del programa de la red de bibliotecas en los municipios antioqueños murió ayer, nonagenaria pero rebosante de sapiencia.
Graduada en la primera promoción de Bibliotecólogos de la Universidad de Antioquia, hizo de su profesión un deber y una satisfacción. Era una mujer de empuje. Una paisa berraca. No acababa de orientar la constitución de una biblioteca en Urabá, cuando ya estaba aconsejando a la Piloto para levantar alguna en las barriadas de Medellín.
Nacida en las breñas del Porce en el hogar de unos primos hermanos, heredó la inteligencia de sus mayores, pero también la angustia y los fantasmas de la endogamia. Como pensaba más rápido que los seres humanos que la rodeaban, ejercían el liderazgo a través de sus orientaciones con la generosidad de su sabiduría asumiendo papeles familiares y profesionales que otros no eran capaces de entender.
Difícil de manejar, terminaba obligando a quien la toleraba a que se resignara a aceptarla tal cual era. Casada con la soledad, tomó la bandera de su casa cuando la sorpresiva muerte de su padre y desperdigó comprensión cuando la accidentada muerte de una de sus hermanas. Solidaria con sus parientes y con sus antiguas discípulas, prefirió batallar íngrima contra el cáncer hasta probablemente derrotarlo y murió de acumular años, no claudicando ante las quimioterapias.
Le bastaba saber que a través de las bibliotecas que creó o sostuvo, miles de adolescentes lectores habían reemplazado los hijos que no parió. Probablemente no necesitó de quien le entendiera con los fantasmas y las angustias de sus ancestros, pero con ellos debió haberse confundido al morir. Inhabilitado de estar hoy en su funeral, me reboso en gratitud para honrar a quien me llevó a tantos pueblos paisas a conversar en sus bibliotecas con mis lectores.
Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, febrero 2 del 2026. Escuche el audio de @ElJodario sobre Mary Álvarez Restrepo:


