A seis meses de que se acabe el contrato entre el canal WIN, de la Organización Ardila Lulle y el Grupo Argentino Werthein, y la Dimayor, para la transmisión del fútbol profesional, Medellin, Nacional y 6 clubes más, que conforman los más grandes y taquilleros del balompié colombiano, advirtieron en un comunicado público que no cederán sus derechos de TV hasta tanto se dé una renegociación de los ingresos que se les paga.

Hasta hoy a cada uno de los 20 equipos de la Liga Betplay Dimayor se les paga 1.200.000 dólares anuales (3.837.600.000 pesos colombianos) y los 16 de la categoría B reciben cerca de 700.00 dólares anuales

Pero esa, en la categoría A, es una ecuación desigual porque una cosa es un partido entre Nacional contra Millonarios o contra el Medellín, o contra América o Junior o Cali y otra cosa es contra los demás rivales en la Liga, que no tienen como, o no les interesa, hacer una alta inversión en buenos jugadores.

De ahí nace la exigencia de los 8 clubes grandes para que se les reconozca su tradición deportiva, el éxito deportivo en competencias nacionales o internacionales, la inversión económica en jugadores de renombre y finalmente el caudal de hinchas que tienen y que llena las tribunas en los partidos.

¿Qué quieren Medellín, Nacional y los otros 6 clubes grandes?

“A la opinión pública, a los aficionados y al público en general:

Los ocho clubes firmantes nos dirigimos, conjuntamente, a la opinión pública convencidos de que el fútbol profesional colombiano necesita un nuevo modelo de distribución de los ingresos derivados de los derechos de transmisión del campeonato. El modelo actual distribuye esos ingresos por partes iguales y no toma en cuenta el rendimiento deportivo, el nivel de inversión o la fidelidad de los hinchas. Esto ha limitado la capacidad del fútbol colombiano para mejorar su competitividad y potenciar el valor de su principal activo: el espectáculo deportivo. Por esa razón, consideramos que es necesario abrir una conversación seria, técnica y participativa sobre este modelo de distribución.

El crecimiento, atractivo y sostenibilidad de una liga dependen, en buena medida, de que los incentivos económicos estén alineados con el fortalecimiento de la competencia. Así lo han entendido otras ligas de la región que han avanzado hacia modelos de distribución que combinan la solidaridad entre clubes con reconocimientos al buen desempeño deportivo. Gracias a ello, han podido atraer más inversión, fortalecer sus instituciones y elevar el nivel de sus competiciones. Mientras tanto, nuestro campeonato enfrenta el reto de recuperar atractivo, fortalecer la competitividad y mejorar su posicionamiento regional. Por esa razón, consideramos indispensable revisar el modelo vigente y construir, entre todos los clubes, un sistema de distribución más objetivo y equilibrado, que preserve la sostenibilidad de todas las instituciones y, al mismo tiempo, premie el éxito deportivo, la inversión y la fidelidad de los hinchas.

Bajo esa premisa, durante los últimos meses, hemos promovido distintos espacios de diálogo y presentado distintas iniciativas encaminadas a abrir una discusión institucional sobre este asunto. Nuestra intención ha sido la de construir, en conjunto con todos los clubes, un modelo que recoja las distintas visiones y responda a las necesidades del fútbol colombiano. Por ello, consideramos que, antes de avanzar con un nuevo ciclo de comercialización de los derechos de transmisión, es necesario que exista una discusión transparente y participativa que permita definir un nuevo modelo de distribución que brinde seguridad, legitimidad y estabilidad a todas las partes involucradas. No se trata de beneficiar a unos pocos clubes, sino de fortalecer un campeonato que genere mayores oportunidades para todos; porque cuando la liga crece, crecen también las posibilidades de desarrollo para todos sus participantes.

En ese contexto, y mientras no tenga lugar esa discusión de fondo sobre el modelo de distribución, los firmantes no cederemos nuestros derechos intangibles y de imagen para un nuevo contrato de derechos de transmisión del fútbol profesional colombiano. En efecto, no podemos comprometer los principales activos comerciales de los clubes, sin que exista claridad sobre las reglas bajo las cuales se distribuirán los recursos que se generen. Esta decisión no busca afectar el normal desarrollo del campeonato, alterar la institucionalidad de la DIMAYOR ni limitar el acceso de los aficionados a nuestro fútbol. Por el contrario, busca abrir una discusión que permita alcanzar un acuerdo capaz de fortalecer la liga, generar mayores incentivos para todos los clubes y ofrecer un mejor espectáculo a los millones de aficionados que merecen una liga cada vez más fuerte.

Finalmente, reiteramos nuestro compromiso con el fútbol colombiano y con sus instituciones. Con ese mismo espíritu, seguiremos participando con total disposición en los espacios de diálogo que permitan construir un acuerdo entre todos los clubes, convencidos de que solo mediante la construcción conjunta y técnica de un nuevo modelo de distribución será posible consolidar un campeonato más sólido, moderno y capaz de recuperar el protagonismo que merece en el continente.

Atentamente, América de Cali, Atlético Nacional, Deportivo Cali, Deportivo Independiente Medellín, Independiente Santa Fe, Junior FC, Millonarios y Once Caldas”.

Ante esta petición, la Dimayor citó a una asamblea extraordinaria, para el miércoles 29 de julio, donde se definirá una respuesta a los clubes.