Memorias de una silla vacía, de Arturo Prada Lima, un libro e intento de reflejar la guerrilla colombiana desde adentro, señala el análisis del Maestro Gustavo Álvarez Gardeazabal, @ElJodario, en su recomendado literario del fin de semana:

“Qué lee Gardeazabal, Memorias de una silla vacía, de Arturo Prada Lima, editó Caza de Libros, Ibagué.

«Escribir una novela sobre la guerrilla colombiana desde dentro ha sido tarea fracasada de titanes.

El antiguo guerrillero nariñense Arturo Prada Lima, reconocido impulsor de la cultura sudaca en España donde  dirige el respetado refugio de escritores  exiliados coneccionnortesur.com,            emprende en esta curiosa narración la despersonalización del comandante de la guerrilla  y usando la mítica silla vacía que Tirofijo dejó sin ocupar el día de la paz en el Caguán, revisa una vida de combate que solo puede narrarla verazmente quien la haya vivido .

Por supuesto, es tan grande el esfuerzo por explicar la gesta revolucionaria que el guerrillero narrador termina construyendo parapetos filosóficos sobre lo divino y lo humano, pero sobre todo alrededor de los problemas personales o políticos de su comandante. Para escaparse de ese cerco inútil hace girar la narración sobre dos mujeres, más míticas que féminas: Sydalia Arcángel y Floralba Lima.

Poco a poco, aunque nunca se menciona el nombre de la guerrilla uno se va encontrando con las Farc, con la candidata presidencial secuestrada, los congresistas capturados…y con la silla vacía.

Sydalia metafóricamente se arranca el corazón para no seguir amando al comandante, pero no se mide en las meditaciones luciferinas sobre lo que rige o resta el sexo en la guerrilla o sobre las equivocaciones a la hora de condenar al fusilamiento del inocente.

Lo que si logra, y el autor Prado Lima se vuelve allí autobiográfico disfrazado, es conocer la verdad de la lucha rebelde cuando el narrador va a Europa en la famosa comisión de paz que llevó a un grupo de guerrillos a conocer el viejo continente para  tratar de precipitar poéticamente el final de la guerra y termina chorreándonos con una cátedra a los lectores sobre el anacronismo de los guerrilleros , convertidos cada vez más en ejército de vengadores mientras los muertos van y vienen alrededor de Sydalia, la eterna    amante del comandante y heredera de su poder selvático.

No es una novela fácil de leer, pero como va creando página tras página un morboso interés, se puede terminar sin tener que saborearse.

Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, febrero 21 del 2026”: Escuche el audio de @ElJodario sobre Memorias de Una Silla Vacía, de Arturo Prada Lima: