Cuando Panamá y Puerto Rico “radiaban” a cada hora y minuto el reguetón, todo el resto de América Latina rechazaba sus letras tan explicitas en temas sensibles como las drogas, el sexo y la cosificación de las mujeres, menos en Medellín donde Fernando Londoño, el Gurú del Sabor, se atrevía a programar, casi clandestinamente, un disco aquí y otro allá, pero con diferencia de minutos para que no se criticara su presencia en la emisora.
Ese riesgo tendría su premio cuando los oyentes “dispararon” a Rumba Estéreo, en ese momento una mezcla de salsa, pop, tropical suave y el naciente reguetón, que finalmente se impondría y terminaría marcando como referente a la emisora de RCN.
Obviamente, esos primeros lugares en audiencia hicieron muy popular a Fernando Londoño, el Gurú del Sabor, y a los artistas que, como Héctor y Tito, Daddy Yankee, Don Omar, Tego y Calderón, Wisin y Yandel, Nicky Jam y muchos otros más se convertirían en ídolos de la música.
Emisora que también sería puerta de lanzamiento de Reykon, Golpe a Golpe y el naciente J Balvin en Medellín.
Fueron dos o tres años de gloria que terminaron cuando los constantes cambios de carro, con Mazda como marca preferida, y un mitsubishi, y un extraño bajón en la audiencia lo llevaron a dejar a RCN y ser inmediatamente contratado en Estrella Estéreo, donde igualmente pondría a esa emisora en primeros lugares. Pero nuevamente los constantes cambios de carro, y de modelo, lo llevarían a pasar a emisoras que no tenían tanta fuerza comercial, ni presencia en el dial, muy lejos de la gloria del pasado.
El cáncer, ese mal que avanza tan rápidamente, se llevó la vida de Fernando Londoño, el Gurú del Sabor, uno de los grandes directores de emisoras paisas y referente de la música.


