Algo podría estar pasando con los contratos y el manejo de los recursos públicos en la alcaldía de Envigado o eso pareciera deducirse de las palabras de Raúl Cardona cuando en menos de media hora señaló en varias ocasiones que “nos filtraron la información”, al hablar sobre el caso de las cámaras de foto multas instaladas en ese municipio y que, en otros contratos en el país, han llevado el sello de “negociado”.

Y ese precisamente es el temor, porque “Nos filtraron la información” pareció un mea culpa no pedido y unió ese malestar a la nula socialización del proyecto de las 14 cámaras instaladas en Envigado, al silencio que guarda el Concejo de la ciudad y a la trampa que son las foto multas, donde generalmente el “privado”  pide el 70 por cierto de la sanción económica y el resto va al municipio, Además con el recuerdo de las palabras del alcalde Raúl Cardona que aseguró que mientras fuera alcalde no existirían foto multas en Envigado, sin que nadie hasta hoy conozca, pero sí se imagine, cómo lo convencieron de lo contrario.

Y es que las foto multas son un negocio para el privado y un tumbis para el bobo del gobierno…por ejemplo, si el ciudadano hace un curso en los días inmediatamente siguientes al comparendo el valor baja a la mitad y con ese saldo la mayoría de las veces se paga lo del privado, pero no queda nada para el municipio…

¿Con funcionaron las foto multas en Medellín?

Las foto multas arrancaron en Medellín en 2026, alcaldía de Serio Fajardo, y fueron tan buen “negocio” que de tres empleados que puso la empresa Quipux en la entonces secretaría de Tránsito se pasó a una planta de personal inmensa, crecimiento aupado por los ingresos generados para el privado, pero no para el Municipio.

El concejal Alejandro de Bedout, de Medellín, denunció que en los 20 años de funcionamiento de las foto multas en la ciudad se recogieron más de un billón cien mil millones de pesos y de ellos más de 700 mil millones fueron para el privado y cerca de 400 mil millones para el municipio, gracias a un contrato que fue modificado en 13 ocasiones, siempre a favor de la empresa.

Además,  en el contrato inicial se acordó un pago de 6.023 millones de pesos a Quipux, pero las 13 modificaciones lograron que se cambiara de valor fijo a un porcentaje donde, obviamente, el mayor valor era para el privado.

Agregó el concejal Alejandro de Bedout que la remuneración inicial era del 32 por ciento y luego casi por arte de magia se llegó a un contrato donde el privado se quedaba con 47% por trámites y más del 70% de los ingresos directos por cada comparendo.

Una denuncia similar a la del concejal había presentado Libardo Espitia en su artículo El Negocio de las  Foto multas, donde demostró como lo ancho era para el privado y lo “angostico” para el municipio, además resaltando como se “perdía”, físicamente, mucha plata “…entre 2004 y 2005 dejaron de registrarse 9.249 millones de pesos en las arcas de la secretaría de Tránsito y en 2011, en el sistema de la Secretaría de Tránsito dejaron de reportar el ingreso de $6.583 millones y en el 2012 se quedaron por fuera del registro $ 18.747 millones”…¿A dónde o dónde quién habrá ido a parar ese dinero?

¿Son efectivas las foto multas para salvar las vidas?

Tratando de justificar su cambio de parecer, el alcalde Raúl Cardona señaló, sin entregar cifras, que ahora si veía bien las foto multas porque “nos interesa salvar vidas”, pero resulta que las tres principales causas de sanción son por exceso de velocidad, pico y placa y no pago del SOAT o la tecno mecánica.

Y no sirven para eso porque, como denunció el concejal José Luis Marín, de Medellín porque a los de Envigado parece que les pusieron foto multas por exceso de control político, la capital paisa sigue como una de las ciudades con más muertes en accidentes de tránsito y porque las cámaras buscan la plata y no salvar vidas al estar el 63% de ellas en puntos de mayor infracción, y obvio de mayor recaudo, mientras que solo el 31% está en zonas reconocidas por la accidentalidad.

Finalmente, en el Concejo de Medellín se resaltó que la ciudad recibió 1.300 activos del privado, que valen 31 mil millones de pesos, es decir el 3 por ciento del billón cien mil millones de pesos recaudado, mientras que en La Alpujarra se rumoraba que están “feriando” y negociando otros equipos, pero viejos, y tratando de que más y más ciudades se unan a la moda de la foto multas, cueste lo que cueste.

¿Serán esos equipos viejos los que llegarán a Envigado?

Eso si pueden ser viejas, pero las cámaras toman fotos y según una denuncia del veedor ciudadano Daniel Esteban Salazar, las que instaló el alcalde Raúl Cardona en Envigado deben recaudar 8 mil millones de pesos al año y si se cumplen “las reparticiones anteriores“, de los convenios con otras ciudades, al municipio le tocarán 2.400 millones y 5.600 millones de pesos para el privado.

Y con otro anexo de Salazar a esa denuncia, ¡las cámaras deben “recoger” cada día 23 millones de pesos para cumplir la meta…pobres conductores de Envigado!

Con tanta plata se entiende que los contratos y el manejo de los recursos públicos en la Alcaldía de Envigado son secretos.