Los recuerdos infantiles del maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, se van hasta sus primeras impresiones con su abuela María, La Caderona, y ahora hace un símil con la “…bellísima cara de Paloma Valencia y atisbando con mirada de niño travieso su perfil de cuerpo entero.

LA CADERONA

No sé desde que edad he escuchado “La Caderona”, el ritmo del Pacífico, pero cada que lo oigo la relaciono inmediatamente en el recuerdo del niño impresionado por el voluminoso trasero que tenían mi abuela María y su hermana Rosita.

El paso de los años y mi estrecha relación con la mano de obra y la cocina de los negros en un Tuluá, que se adelantó a la mezcla afro que subsumiría años después a Cali, me puso también a menudo frente a mujeres negras de crecidísimo nalgatorio.

Todavía me parece ver moverse como culo de elefante el rabo inmenso de Pioquinta, mi queridísima negra que cocinaba un sancocho de pescado que ni preparado por los ángeles. Todavía no se valorar si cuando iba a casa de la hermana de mi abuela me llenaba de satisfacción visual contemplar asombrado ese gigantesco trasero o si lo que sentía al verla de perfil era un espanto igual al que me causaban algunas de las películas de Drácula que nos pasaba en su mamotrético proyector Kodak de 16 milímetros que solo ella y sus hijos tenían en Tuluá.

Ganas infantiles de preguntarle por qué lo tenía tan grande nunca me faltaron, pero como ella combinaba su quebradura con una distancia respetuosa que imponía a quien le dirigiera la palabra, tuve que esperar que la confianza con mi abuela María creciera con la complicidad que terminé brindándole para llevarla a ver salir las novias de los matrimonios prominentes y ayudarle a echar el arroz que mi padre le regalaba.

En esas circunstancias le pregunté un día por la cadera excesiva de la tía Rosita y con la alegría pícara que la desbordaba me dijo que tanto el de ella como el de su hermana les servían como mesitas para tomar café. Así eran de grandes sus sentaderos.

En todas esas caderonas he estado pensando por estos días viendo la bellísima cara de Paloma Valencia y atisbando con mirada de niño travieso su perfil de cuerpo entero.

Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce abril 9 del 2026″, escuche el audio de @ElJodario sobre Paloma Valencia, La Caderona: