Una Liga de fútbol que perdió el brillo y cuyos directivos dejaron de “invertir” en mejores jugadores, el sucesivo cambio de entrenadores nacionales y la poca atención a las categorías menores llevaron al nuevo fracaso de la Selección de Italia, eliminada este martes por Bosnia del Mundial de la FIFA 2026.
Vamos por partes. Varios de los clubes grandes dejaron de ser propiedad de italianos y ahora, por ejemplo, el Milán pertenece a un fondo de inversión de Estados Unidos, que lo compró en el año 2022 a un inversionista chino, Li Yonghong quien lo había comprado en 2016 a Silvio Berlusconi, quien se declaró en quiebra pocos meses después de asumir la posesión del Club.
Aparentemente esos inversionistas estaban, como su nombre lo dice, interesados solo en recuperar la inversión y sacarle dinero, y no en pensar en procesos futbolísticos que dejan ganancias, pero varios años después de la compra.
Por eso, las categorías menores fueron relegadas y el poco apoyo significó que hoy no se tenga una base juvenil de renombre y solo se viva del presente del Inter de Milán, con futbolistas como Nicolò Barella, Alessandro Bastoni, Federico Dimarco, Davide Frattesi y Francesco Pio Esposito.
¿Italia con 3 directores técnicos en 4 años?
Al “abandono” de las categorías juveniles, se unieron errores de la Federación Italiana que, en solo 4 años, desde la eliminación del Mundial en Catar, nombró tres directores técnicos.
Aunque se pensaba que esa eliminación llevaría al cambio de técnico, la Federación dejó a Roberto Mancini como estratega, pero desde el primer momento fueron claros sus desacuerdos con las directivas y una tentadora oferta de la Selección de Arabia Saudita le dio la excusa perfecta para renunciar.
Lo sucedió Luciano Spalletti, técnico campeón con el Napoli ese año, pero su proceso duró dos años y salió tras ser goleado 3 a 0 por Noruega, en calidad de visitante, y 4 a 1 como local (eliminatoria UEFA en el año 2025).
A ese equipo sin aptitud y dependiendo de otros resultados para poder llegar al Mundial se sumó otro fracaso de la Selección de Italia al nombrar a Gennaro Gattuso, quien era asistente técnico, pero tenía la muy dura tarea de estabilizar al grupo.
No lo logró y Noruega clasificó directamente al Mundial y el segundo lugar de Italia en su grupo lo llevaba a un repechaje contra Irlanda del Norte, que ganó, solo para llegar a enfrentar a Bosnia Herzegovina, que lo eliminó en la tanda de penales, aunque hay que resaltar que los «azzurra» jugaron con 10 hombres desde el minuto 41 del primer tiempo tras la expulsión de Alessandro Bastoni.
Veinte años después de ser campeón Mundial, la Selección Italiana es eliminada por tercera vez consecutiva del máximo evento de la FIFA y ahora dependerá de la Federación definir cómo llegar a la eliminatoria del Mundial de 2030, que será en España, Portugal y Marruecos y en el cual se celebrarán los 100 años del torneo, con partidos en homenaje en Argentina, Paraguay y Uruguay.


