Un ataque cinético como el que mató a Niño Guerrero, el líder del Tren de Aragua, es la denominación que obtiene una operación militar cuando se utilizan armas que se disparan desde tierra (o desde un navío en el mar o un avión a gran altura) y cumple una trayectoria hasta impactar en su blanco.
“En teoría militar y ciencia ficción, se refiere a ataques donde el daño no es causado por una explosión química, sino por la pura energía cinética liberada por el impacto a altísima velocidad…”, se lee en una página especializada en la vida militar.
Además, al ser “lanzado” desde una ubicación externa, y generalmente a miles de kilómetros, este ataque cinético es el medio más eficaz para “evitar” que se hable en términos de “invasión” física a otro país o que se arriesgue a tropas que podrían ser enfrentadas o que se “desperdicien” armas y municiones para cumplir con una acción militar.
¿Qué es un ataque cinético?
Según la página especializada en armas y guerras https://spacesecuritylexicon.org/ estas tecnologías utilizan balas, bombas, misiles balísticos, artillería y ojivas explosivas que pueden utilizarse para golpear directamente al tener un componente de destrucción por impacto.
“Un acto cinético o hard-kill puede llevarse a cabo de diferentes maneras:
“Los ASAT de ascenso directo se lanzan desde la Tierra (tierra, mar o aire) para colocar un vehículo de destrucción cinética en una trayectoria balística a través del espacio. Una vez que el vehículo de destrucción cinética se ha separado del vehículo de lanzamiento, sigue al objeto espacial que constituye el objetivo de la operación hostil para golpearlo en una colisión a hipervelocidad.
“Los ASAT coorbitales ponen en órbita un interceptor, que es maniobrado mediante una operación de encuentro y proximidad (RPO) para situarlo cerca de su objetivo y que puede dañar o destruir su objetivo mediante una colisión directa, la detonación en las proximidades del objetivo para crear fragmentos de metralla, la liberación de fragmentos que colisionarían con el objetivo o el uso de un brazo robótico para dañar o inutilizar el objetivo”, dice la página.
Esas condiciones de “extraterritorialidad” incluso permiten que el país que use este tipo de ataque guarde silencio, si así lo quisiera, sobre su autoría o la reivindique como eficaz si las condiciones políticas lo ameritan.
Por el momento, Estados Unidos no publica cuál fue el arma usada ni desde dónde se “envió” pero el ataque cinético contra Niño Guerrero crea un precedente y alerta a todos los bandidos, terroristas, narcos y guerrilleros que ven así que no tienen un lugar seguro dónde refugiarse.


