Los vecinos vieron llegar a Wilmer Torres y Estefany Amarillo al barrio San Luis como una familia más, pero poco a poco se sorprendieron por la cantidad de niñas que llegaban hasta su residencia y su alerta llevó a las autoridades a allanar un estudio webcam clandestino en Cúcuta.
Desgraciadamente, las autoridades descubrieron algo más preocupante. La “estrella” del estudio webcam clandestino era una niña menor de edad, quien tenía cuatro meses de embarazo.
En labores conjuntas con funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Policía confirmó que la niña no convivía con su núcleo familiar y que permanecía en una de las habitaciones, donde era explotada sexualmente por los dos capturados.
Además, en el sitio se decomisaron nueve teléfonos celulares, todos los elementos para la transmisión por vía internet y juguetes sexuales. También desde el comando de Policía de Cúcuta se resaltó que se encontraron más de 200 gramos de marihuana, pesas grameras y otros elementos mecánicos que haría suponer que desde allí también se distribuía droga a los barrios cercanos de la capital del Norte de Santander.
Wilmer Torres y Estefany Amarillo fueron capturados en el estudio webcam clandestino y reseñados por los delitos de trata de personas y pornografía con menor de edad.
Según la legislación colombiana estos delitos podrían darles una sentencia de entre 13 y 23 años, conductas que están agravadas por ser comercializada y por el embarazo de la niña que era explotada en ese sitio.



