Y sigue la novela con la casa de René Higuita en El Poblado, que mientras era administrada por el Estado fue “desvalijada” y muchos de sus muros tirados al piso en busca de las famosas “guacas” de Pablo Escobar.
El viernes 3 de julio el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín resolvió, en primera instancia, que el lote debía quedar definitivamente en manos del Estado, todo porque desde el año 2003, los herederos de Gustavo Cuartas, especialmente Alveiro de Jesús y su hermana Adriana María Cuartas Castañeda, han reclamado el título de la propiedad asegurando que pertenecía a su padre y ese proceso, que lleva 23 años, es el que acaba de fallar el juzgado.
Ahora, tras el fallo, el ex arquero de la Selección Colombia e ídolo de los años 80 y 90, René Higuita, señaló que apelará la orden de extinción de dominio promulgada este 3 de julio sobre la lujosa casa que tenía en el Barrio El Poblado, en Medellín, y que hoy es un lote invadido por la maleza donde quedan en pie muy pocas paredes.
¿Cuántos muertos dejó la retaliación de Pablo Escobar contra sus socios?
La casa, de 1.253 metros cuadrados, dice René Higuita que la compró a una persona llamada María Victoria Montoya Alzate, quien figuraba como dueña, mientras que la justicia asegura que su real poseedor era Gustavo Cuartas Rendón, un testaferro que poseía y ocultaba bienes de los narcotraficantes Gerardo «Kiko» Moncada y sus hermanos y de otros como los hermanos Galeano Berrío, en ese momento socios de Pablo Escobar en el Cartel de Medellín.
El problema es que Gustavo Cuartas Rendón murió violentamente tras llevar un dinero de los hermanos Luis Fernando (alias «El Negro») y Mario de Jesús Galeano Berrío a la Cárcel de La Catedral (quienes fueron asesinados allí el 4 de julio de 1992 y sus cuerpos cremados en uno de los patios laterales de la prisión). Todo en medio de la matanza que ordenó Pablo Escobar tras descubrir que sus “socios” tenían en una vivienda de Itagüí una caleta con 20 millones de dólares.
Pocos días después del crimen de Gustavo Cuartas Rendón se firmó en una notaria de Medellín el traspaso de la vivienda del fallecido, mediante una firma falsa del difunto, a María Victoria Montoya Alzate. Y dos días después, el día sábado 18 de julio de ese mismo año, la mujer traspasó la casa a René Higuita a contra pago de dos apartamentos que tenían René y su esposa, Magnolia Echeverri.
¿Qué pasará con la famosa casa de René Higuita en El Poblado?
Este miércoles, tras hacerse público el fallo, el abogado Luis Giraldo expresó a los medios de comunicación que “…la decisión no se encuentra ejecutoriada y en tanto el inmueble sigue siendo de René Higuita …hasta tanto no cobre firmeza esa decisión judicial, el bien seguirá siendo propiedad del señor René Higuita y por lo tanto en próximos días será presentado el recurso de apelación ante la Sala Especializada de Extinción de Dominio del Tribunal Superior de Medellín.
“…La Fiscalía nunca tuvo la posibilidad de poder determinar desde 1990, fecha desde la cual el inmueble está en cabeza de Gustavo hasta 1994, de que en efecto este ciudadano era un testaferro y ahora se le traslada entonces a René Higuita de que la obligación era de él…René Higuita es una víctima dentro de este proceso, él entregó dos bienes inmuebles de su propiedad a cambio de esta propiedad y al día de hoy el único perjudicado por la extinción adoptada es René Higuita, pues no puede recuperar los dos bienes inmuebles que entregó en su momento para la celebración de ese negocio jurídico y hoy, en una decisión injusta, creemos y lo decimos con el mayor de los respetos, se le priva entonces de que René Higuita continúe con su haber patrimonial desarrollado o encaminado precisamente en el bien inmueble objeto del proceso de extinción de dominio».
La casa fue adquirida iniciándose la década de los años 90 y aunque René Higuita siempre señaló que la había adquirido tras la entrega de dos apartamentos suyos, en las leyendas urbanas siempre se dijo que era un regalo de Pablo Escobar, pero la muerte de este, de Gustavo Cuartas y de los hermanos Galeano hace imposible saber la realidad.


