Cuando faltan solo 20 días para las elecciones de Congreso en Colombia, este fin de semana se hizo más visible el abuso de Creemos y la Alcaldía de Medellín para posicionar a sus candidatos.
Son muchos los abusos de Creemos y la Alcaldía de Medellín y van desde el rumor de los contratos y presupuestos adjudicados a quienes apoyan a cada uno de esos aspirantes, tanto al Senado como a la Cámara de Representantes, la “vista ciega” y silencio de las directivas y funcionarios del Metro de Medellín con los actos públicos de la hermana del Alcalde Federico Gutiérrez en las instalaciones del sistema de transporte masivo, pasando por la inauguración de obras a las cuales llegan “simultáneamente” candidatos de Creemos, sigue con uso de vehículos oficiales “tanqueados” con dineros públicos del Concejo de Medellín hasta la similitud en la “identidad” de la Alcaldía, que trata de ser usada simultáneamente por el municipio y los candidatos, en un juego político donde son notables las “coincidencias” y también las ausencias de los organismos de control.
Todo empezó cuando pocos días después de iniciarse la campaña electoral la Alcaldía de Medellín, que tiene prohibido crear un eslogan para su administración, según la Ley 2345 de 2023 , conocida como la ley «Chao Marcas», decidió que todos los avisos del municipio llevaran la marca de “la Alcaldía de la Gente” frase que pocos minutos después el recién constituido grupo político de Federico Gutiérrez asumiría con el eslogan de “El Partido de la Gente”:


¿Quién nombra al gerente del Metro de Medellín?
Luego, vendría uno de los eventos más cuestionados, la utilización política del Metro de Medellín por la hermana del alcalde Federico Gutiérrez, Juliana Gutiérrez Zuluaga y el candidato Abelardo de la Espriella, solo tres días después de que la Policía y los funcionarios del Metro “rodearan” y expulsaran “muy agresivamente” de la estación al también candidato Luis Bernardo Vélez. Una actitud que en ningún momento fue similar a la “fiesta” que se permitió en los vagones y estaciones, donde incluso se repartió propaganda electoral, y quizá porque el gerente del Metro Tomás Elejalde “depende” del voto del alcalde de Medellín” para permanecer en ese cargo.
En esa junta Directiva del Metro, a hoy, el alcalde Federico Gutiérrez tiene 3 de los 9 cargos posibles (él, la secretaria de Planeación y el secretario de Movilidad):

Cuando aún seguía el escándalo por el uso indebido del Metro y su gerente Tomás Elejalde guardaba silencio ante su nominador y su hermana, se conocieron fotografías de concejales de Creemos recorriendo el departamento en los vehículos que les fueron asignados en el Concejo de Medellín y, además, colgados de las puertas de esos carros.
Hoy ninguna autoridad ha alertado por el uso indebido de esos vehículos, los cuales, por normatividad interna del Concejo deben solicitar permiso para salir del Área Metropolitana. Permiso que seguramente no les sería negado dado que el presidente también es de Creemos.
Casi tres días después de la anomalía, ni el concejal Santiago Narváez ni el presidente del Concejo de Medellín, Alejandro De Bedout, han explicado si el vehículo tenía permiso para salir de Medellín, si esa corporación pagó la “tanqueada” del carro, los peajes, las horas extras del conductor y menos quién responderá por la violación de las normas de tránsito que impiden que los ocupantes de un venido se “cuelguen” de él durante el recorrido por las carreteras.
Además, sujetarse o transportarse de forma insegura por fuera de un vehículo en movimiento en Colombia es una infracción grave a las normas de seguridad vial y Código Nacional de Tránsito señala que «pone en riesgo inminente la vida de la persona y la seguridad de los demás actores viales», por lo que ordena sanción económica para el conductor y la inmovilización del vehículo:

¿Se puede inaugurar obras en época electoral?
Cuando seguían sin respuesta esos escándalos, este fin de semana también se denunció otro abuso de Creemos y la Alcaldía de Medellín a favor de sus candidatos. Esa vez fue en el corregimiento de San Cristóbal donde el municipio entregó al servicio una estación de bomberos, obra muy loable pero lo curioso es que momentos después a la zona contigua llegaron papayeras, músicos y discursos políticos de candidatos de Creemos.
Inauguración que se hizo con toda “la bulla necesaria” a pesar de que la Alcaldía de Medellín, como todas las demás entidades públicas de Colombia, tienen prohibido entregar obras en época electoral (denuncia de María Camila Arango E):
Y ni qué hablar de las vallas de Creemos y sus candidatos, que tienen inundada a la ciudad y el Área Metropolitana de una imagen gráfica que quiere trasladar la supuesta favorabilidad de Federico Gutiérrez a los candidatos de su grupo, diseños que eran prohibidos en el inmediato pasado político y que hora son parte del «todo vale para ganar».
¿Harán algo la @PGN?, la ¿Contraloría? O hasta ¿el Ministerio de Transporte? la Personería? o la Contraloría Municipal? Ante el abuso de Creemos y la Alcaldía de Medellín a favor de sus candidatos.

