La Voz de Helio Neto resuena en el cerro donde hace 10 años un avión de la Aerolínea Lamia traía al equipo Chapecoense para jugar la final de la Sudamericana. “Pai Nosso que estais nos céus… Santificado seja…”

Este viernes 25 de septiembre el Chapecoense, integrado por muchos jóvenes jugadores y guiados por Helio Neto, sobreviviente de la tragedia, subió al Cerro, ayudó a descubrir una placa en homenaje a las 71 personas que allí murieron y se atrevieron, uno a uno, a caminar por el bosque que hoy es un refugio de vida silvestre pero que ese 28 de noviembre de 2016 solo dejó a 6 sobrevivientes.

“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre…se oye en toda la montaña, de la voz de Neto y la plegaria se vuelve un coro en las gargantas de 20 jugadores, del presidente del Club, las asistentes y algunos familiares.

“Rezo por ellos y porque Dios me permitió estar un poco más aquí…Rezo por ustedes, por los hermanos colombianos”, agrega.

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Tragedia del Chapecoense, el héroe Nelson Castrillón:

“Está lloviendo mucha y hay mucha neblina…Un auxiliar nos alerta que está un avión desaparecido…Por aquí no es le dije…y otro, un auxiliar de Policía que es Wayuu, me dice que él sintió un estruendo…cuando salimos nada…Somos Policia Nacional gritamos por el sendero, nada… Y apenas caminamos hacia el bosque los gritos…” ayuda” …” ayuda” …contaba con seis auxiliares, dos Wayuu, uno de Cartagena, uno de Montería y otros dos de Córdoba…Dos se me quedan acá abajo…ayuden donde sientan gritos y los demás nos vamos siguiendo el rastro abierto entre los árboles…”, cuenta el entonces intendente Nelson Castrillón, el primero en llegar al sitio de la tragedia.

La orden era decir “Somos Policía Nacional de Colombia y donde sentíamos gritos nos metíamos a buscar…Llegamos al cuerpo el avión y hay un último grito desde la cabina, que no volvimos a escuchar, y luego un “ayuda” …” ayuda…no me dejen morir”. Llegamos y era el arquero Jackson Follmann…Tengo 22 años, no me dejen morir…cuando llegó donde él revisó el cuerpo de un compañero que está sobre el arquero, nada…ya no hay vida, me echo la bendición y lo muevo para un lado y veo al jugador muy lastimado, Policia Nacional usted está conmigo y lo sacamos de aquí”, narra Castrillón.

Los auxiliares de Policía, los Bomberos del oriente y los campesinos de la zona, como Alveiro Valencia y Uber Cardona con su tractor, logran sacar a 5 sobrevivientes y entonces todos los gritos de ayuda cesaron.

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Todos empiezan a irse y finalmente Castrillón, a las 5 o 6 de la mañana, después de soportar lluvia y el frio extremo del cerro siente un último quejido…” ayuda…”

Helio Neto, el último sobreviviente del Chapecoense:

Alerta a los rescatistas y tres o cuatro regresan al bosque, otra vez y con la luz del día que permitía ver la gravedad de la tragedia, se han rescatado varios cuerpos, pero aún queda mucho dolor, tantos cuerpos por todo el cerro y muchos más al otro lado, en un vallecito que forma la montaña…y allí, aparece Elio Neto, cubierto de maleza, árboles y maletas de viaje que lo arroparon y protegieron durante esas largas siete horas que lleva de haber renacido.

“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre…se oye en toda la montaña, de la voz de Neto y la plegaria se vuelve un coro en las gargantas de 20 jugadores, del presidente del Club, las asistentes y algunos familiares.

“Rezo por ellos y porque Dios me permitió estar un poco más aquí…Rezo por ustedes, por los hermanos colombianos”, agrega.

La misma plegaria repetirá más adelante, cuando los directivos de la Corporación Binacional Chapecó La Unión, Alveiro Valencia y Juan Vallejo, descubran el cuadro de la virgen del Fútbol, que lleva cargado un niño de pelo ensortijado, como si fuera brasileño, y que carga el escudo del Chapecó.  

Serán dos cuadros, uno que estará en la sede del equipo en Brasil y otro en la Corporación, aquí en la Unión.

La fecha oficial de los diez años será el 28 de noviembre de 2026, día de la tragedia, ese día será publicado el libro que el fotorreportero Gabriel Buitrago, de la mano de los periodistas, Pablo Arbeláez, Fernando Carmona, Carlos Mario Giraldo y Weimar Muñoz Ceballos, construyó desde el mismo día de la tragedia y hasta hoy.

Un extraño y brillante rayo de sol ilumina al valle y a todo el equipo que regresó al sitio donde un día el Chapecó, en el año 2016, vino por la gloria y encontró el cielo.