Las elecciones en Estados Unidos están como las de los años 70 y 80 en las llamadas republicas “bananeras” en Latinoamérica, cada media hora gana uno de los candidatos en contienda.
Hasta hoy, los votos anticipados enviados por correo, suman cerca de 100 millones de sufragios, una cantidad histórica.
Pero contarlos hace que el proceso se vuelva lento, y desgastante.
Por eso, Donald Trump, cuando se ve perdedor, habla de papeletas “sorpresa”, al tiempo que Joe Biden, cuando pierde, reclama el recuento voto a voto en cada estado.
«Anoche venía liderando, en muchos casos de forma sólida, en muchos estados clave, casi todo gobernados y controlados por los demócratas… luego, uno por uno, empezaron a desaparecer mágicamente mientras se contaban papeletas sorpresa», escribió Trump en redes sociales.
En las elecciones en Estados Unidos no gana necesariamente quien más votos tenga de los ciudadanos (hace cuatro años Hillary Clinton obtuvo 2 millones de votos de diferencia sobre Trump), sino el candidato que obtenga más votos del colegio electoral.
Cada estado de USA representa un número determinado de votos del colegio electoral y quien primero obtenga 270, será el presidente de Estados Unidos.
Este miércoles, a las 4 de la tarde, se confirmó que Biden gana Wisconsin, con lo que obtuvo otros diez votos del colegio electoral.
Así la diferencia hasta este momento es de 248 votos del colegio electoral para Joe Biden y 214 para Trump.
Aun faltan estados como Pensilvania, Michigan, Georgia y Carolina del Norte, que podrían voltear el triunfo a un lado, o el otro.
Y así, con esa incertidumbre sobre el nuevo Presidente americano, muy fácilmente se continuará por dos o tres días más.
Tensión que podría aumentar si los candidatos demandan la elección y piden el recuento voto por voto en estas elecciones en Estados Unidos.