La guerra contra Irán pareciera llevar nuevamente a Estados Unidos e Israel a un punto critico luego que la Guardia Revolucionaria derribara un dron MQ 1, valorado en 3.2 millones de dólares y que con todo el equipo (estaciones satelitales, armas y equipo tecnológico) se acerca a 20 millones de dólares para cada unidad.
En respuesta el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que bombardeó silos de misiles y además el derribamiento de dos misiles balísticos que se acercaban a una base militar en Kuwait.
“Estos misiles fueron neutralizados de inmediato y ningún miembro del personal estadounidense resultó herido”, dice el Centcom.
Y de nuevo, en respuesta, Irán mostró un video, a través de sus agencias de noticias, en el que se veía el lanzamiento de un misil que llevaba impreso el rostro de Donald Trump, con golpes sobre su rostro y una frase que dice “hasta que el último soldado de Estados Unidos abandone la región”.
La escalada parece respuesta a un pronunciamiento de Trump en que devolvía el plan de paz donde la nación persa señalaba que no renunciaba a su capacidad de tener armas nucleares y además que continuaría controlando el estrecho de Ormuz, y seguiría con su cobro de un peaje a cualquier barco que cruce por allí.
¿Irán confía en Estados Unidos?
Precisamente esta semana cruzaron 4 mega buques (cuando normalmente cada semana los hacían entre 120 y 140) lo que perdiera ratificar que no hay acuerdo posible.
“Los soldados del campo de batalla diplomático no confían en las palabras y promesas del enemigo. Lo que nos importa son los logros tangibles que debemos obtener, a cambio de los cuales cumpliremos nuestros compromisos”, dijo el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
Y ese posible reinicio de la guerra contra Irán lleva a que el petróleo llegue nuevamente a cerca de 100 dólares el barril y que la gasolina en Estados Unidos, por ejemplo, este en promedio a 4,34 dólares por galón, casi un 50 por ciento más de lo valía antes de que se iniciara el conflicto.


