QUÉ LEE GARDEAZÁBAL, Guerra entre Federalistas y Centralistas, 1812 -1814, de Pedro Felipe Hoyos Korbel:

Mientras más días pasan y más momentos históricos de la patria revisa con acuciosidad ejemplar el manizalita Hoyos Korbel, mejor se entiende la evolución geopolítica de este país y se le construye a su autor el nicho consagratorio de un gran historiador.

Hemos comentado en el pasado varios libros y documentales suyos. Esta vez, empero, el golpe de yunque conque macera la verdadera constitución de los personajes que  Colombia consagró benévolamente como actores de la Patria Boba, Antonio Nariño y Camilo Torres, nos pone en alerta de la urgente necesidad de revisar la historia nacional con objetividad y sin los apasionamientos heredados de la educación católica que le dieron en todos los ordenes a este país.

Al colocar frente al paredón de la historia las razones baladíes, pero apasionadas, que tuvieron los líderes colombianos para enfrentarse por la clase de organización política y administrativa que debería darse a la república que apenas nacía, Hoyos Korbel nos lleva, casi de la mano, a apreciar la terquedad vanidosa del santafereño Antonio Nariño y la astucia bobalicona del popayanejo Camilo Torres, admitidos los dos como grandes de la patria, cuando bien deberían estar en el pabellón de los  equivocados.

Aprovechando que Nariño todo lo escribía, seguramente convencido que sus gestas pasarían a la historia, es fácil seguir el orden de esa Patria Boba y  hallar cuanta responsabilidad  le cabe al pretencioso hijodalgo de la burguesía bogotana en el montaje de esa guerra, tan estúpida como todos las guerras que hemos tenido en Colombia.

Eso si, con la misma suspicacia conque nos vislumbra la personalidad arrolladora de quien llaman El Precursor por haber editado los Derechos del Hombre violando las normas de la corona española, opaca la actuación del  mesurado Camilo Torres  llegando al extremo, perverso pero de pronto muy cierto, de afirmar  que los documentos y actitudes de Torres al irse a la batalla fueron redactados por el brillante pero muy acomplejado sabio Caldas, primo hermano de Camilo por lo Tenorio de sus madres.

Es un libro valiosísimo y más por estos días cuando la ministra de Cultura  ordena  bajar del Museo Nacional los cuadros que huelan a manifestaciones artísticas homoeróticas de Luis Caballero  y el presidente, por su parte, decreta que el nombre del comandante Papito, firmante de la paz entre gobierno y M-19, se borre de todo recuerdo, como hacía Stalin con quienes podían brillar más que él ante la  historia.

Gustavo Álvarez Gardeazábal. Octubre 17 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre el libro Guerra entre Federalistas y Centralistas, 1812 -1814, Pedro Felipe Hoyos Korbel: