Pocos días después de recibir amenazas en su celular, que ella señalaba provenían del Mossad, la agencia de espionaje de Israel, sucesivos bombardeos del ejército contra un vehículo y posteriormente contra una vivienda, culminaron con la muerte de la periodista Amal Khalil en El Líbano.

Es el séptimo periodista que mata Israel en las últimas ocho semanas en El Líbano, en una campaña que pareciera dirigida contra los comunicadores que están documentando el genocidio que comete esa nación contra palestinos, gazaties y libaneses.

Según informó el gobierno de El Líbano, la periodista Amal Khalil se desplazaba por la ciudad de al-Tayri, en el sur del país, cuando su vehículo fue impactado durante un bombardeo y ella y otra comunicadora corrieron a protegerse en una vivienda que fue inmediatamente bombardeada. Las losas de la casa cayeron sobre Amal mientras que la otra persona quedó con heridas. Además, la vivienda fue cercada por el ejército de Israel y no se permitió que los cuerpos de socorro auxiliaran a las personas heridas.

Con el asesinato de Amal Khalil llega a 23 el número de periodistas muertos en el Líbano en los últimos tres años, mientras que los comunicadores muertos en la Franja de Gaza ya son 230.

¿Cómo se despidió la periodista Amal Khalil?

Precisamente la comunicadora había publicado una reflexión sobre el genocidio que vive El Líbano y porque ella seguía documentando esas atrocidades:

«Hemos completado ahora un año completo cubriendo la agresión israelí en el sur del Líbano. Durante un año entero, he estado en el terreno, día tras día, como corresponsal del periódico Al-Akhbar. Este año ha sido pesado… nos ha cambiado, nos ha madurado. Nos ha enseñado a aferrarnos aún más a nuestros principios, a nuestras creencias, a la elección de la resistencia, y a la convicción de que solo la resistencia protege la tierra, que solo ella se mantiene firme contra el enemigo israelí, nada más lo hace.

“A todos los que me aconsejaron reducir mis movimientos a lo largo de la frontera sur, especialmente después de las amenazas israelíes que recibí, mi respuesta fue esta: nuestra fe husseiní y nuestra crianza sureña, revolucionaria, siempre nos han enseñado a decir: ‘Ojalá hubiéramos estado con vosotros’. Y llegó el momento para mí de estar con la gente del Sur, la gente de la verdad, que encarnan la causa de Karbala, que viven sus enseñanzas. Se enfrentan a un tirano que mata, y ante la opresión permanecen firmes, diciendo la verdad. Todo lo que le sucede a la gente del Sur es simplemente porque se atreven a decir ‘no’. [*llamado a la oración*: ‘Doy fe de que no hay más dios que Alá… Doy fe de que no hay más dios que Alá.’]

“Mi alineación con la gente del Sur, mi presencia entre ellos desde la guerra de julio de 2006, siempre ha sido la elección correcta. Siempre han estado a la altura de esa fe depositada en ellos. Y así permanecerán, incluso después de la pérdida. Se harán más fuertes, más firmes y más comprometidos con esta brújula inquebrantable, hacia la verdad, y hacia Palestina.» ~Periodista Mártir Amal Khalil.