La semana pasada el joven Brandon Miranda Alarcón ganó un premio global del Slingshot Challenge de National Geographic por su propuesta para salvar el Manatí. y ahora a raíz de ese reconocimiento, el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, recuerda el libro Manatí, de Nelly Domínguez Vásquez, homenaje a estos animales que hacen parte del patrimonio Nacional:
MANATÍ
Colombia parece haber despertado de un sueño y como tal ha adquirido por estos días la conciencia de que los manatíes hacen parte del patrimonio nacional.
En Barranquilla y en Barrancabermeja se han estado gestando últimamente sendas entidades de defensa y protección de este mamífero de aguas de rio que poblara antaño las corrientes del Magdalena y se regara por caños, ciénagas y afluentes.
Yo oí hablar del manatí cuando la olvidada escritora vallecaucana Nelly Domínguez Vásquez publicara en Madrid en 1961 su novela sobre el capitán de uno de los buques que subían y bajaban por el rio de Barranca a Barranquilla, quien se enamora de una manatí hembra y pretende hacer el amor con ella, repitiendo con un sabor más femenino lo que desde antaño los costeños adolescentes hacían con las burras para entrenarse a domicilio en las experiencias sexuales.
La novela, titulada MANATI , escrita y publicada seis años antes de la novela cumbre de García Márquez, no recibió toda la crítica favorable que merecía pese a ser un anticipo castizo del tsunami del realismo mágico que se impondría desde Macondo.
La tradición del rio con esta ballena de agua dulce, la misma que ha dado para cumbias y poemas, inquietó a la adinerada sobrina del general Vasquez Cobo mientras enloquecía de amor en las calles parisinas con uno de los Támara latifundista de la sabanas costeñas. Su lectura me llevó a buscar en las ya olvidadas bibliotecas donde se guardaba el saber para encontrar fotografías o dibujos de un manatí hembra, patas arriba con sus tetas y su chocha semejando una mujer gorda.
Entendí entonces el amor del capitán del buque de rio por esta gigantesca y atrayente mole y la trascendencia de la novela de Nelly. Nadie volvió a publicarla aunque ella dejó por testamento constituida una fundación, que aún existe, para ayudar a los escritores sin medios a publicar sus obras o sobrevivir en la vejez.
Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, junio 12 del 2026. Escuche el audio de @ElJodario sobre Manatí, de Nelly Domínguez Vásquez y su homenaje a estos animales, patrimonio nacional:


