La recopilación que hacen Sandra Romero y Luis Ospina de OJO al Cine, de Andrés Caicedo, confirma el mito alrededor de un ser excepcional y así lo señala el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, en su escrito literario y recomendado de hoy en www.rutanoticias.co:

“Qué lee Gardeazábal. OJO AL CINE, de Andrés Caicedo. Recopilación y ensamble de Sandro Romero y Luis Ospina. Editó Seix Barral

Andrés Caicedo es el mito indestronable de mi generación. Ha tenido tanto fulgor que su luz y la admiración que despierta han alcanzado para dos generaciones más.

Haber sido testigo de su vertiginoso accionar me llena de melancolía. Fuimos Carmiña Navia y yo, en la Página Nueva que teníamos los domingos en el diario Occidente en 1967, quienes le publicamos el primer cuento a Andrés. Tuve en mis manos, casi que, a escondidas, el borrador de QUE VIVA LA MUSICA y no puedo olvidar que le di un sepulcral criterio sobre el carácter arqueológico que poseía antes de ser publicada.

En ese entonces ya estábamos forzadamente distanciados.

Las mujeres de su familia le prohibieron tener un amigo como yo y él, esclavizado a las féminas, rompió por lo sano y cuando le publicaron en Colcultura su novela, se suicidó.

Su padre recopiló toda su correspondencia porque a cada carta le sacaba copia con la ayuda del papel carbón y con ello ayudaba a que el cerco creciera sobre su desbordada imaginación.

Muy pocos le recordamos bien. Para muchos fue el mágico director del Cineclub del Teatro San Fernando, donde todos los sábados presentaba una película. A casi todas les escribía una página de crítica o introducción, impresa en esténcil.

Fue un devoto ferviente del cine cuando solo se podía ver a oscuras.

Precoz hasta para morirse, recuerdo la vespertina que me llevó al colegio San Luis, donde estudiaba, y al teatrillo donde estaba montando LAS SILLAS de Ionesco, y todavía no se había graduado de bachiller.

Este libro, póstumamente, recoge con el esmero que Sandro y Ospina tuvieron como albaceas de su obra,  sus escritos y publicaciones sobre el cine y las películas que vio,  ya fuera en las páginas de Occidente o El País, o en el ajado esténcil que nos repartía a los que ingresábamos cada sábado al cineclub.

O en los 5 números de la frustrada revista OJO AL CINE que le da su título a este libro. Volverlas a leer o descubrir las que no conocía, es una motivación más en mi senectud para repetir que Andrés era un genio de tal magnitud que no dio tiempo para que lo comprendieran ni alcanzara a oír los aplausos y las críticas que se merecía. Honor y Gloria .

Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, mayo 30 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre la recopilación de OJO al Cine, de Andrés Caicedo: