El “modesto” apartamento de Ricardo Roa en Bogotá mide más de 300 metros cuadrados y allí alberga tres terrazas, con miradores a distintos puntos de la capital del país, cuatro habitaciones, cada una con vestier y baño privado, y apenas seis garajes, según un artículo publicado por la Unidad Investigativa de El Tiempo.

Pero ese “modesto” apartamento tiene dos curiosidades. Primero lo compró Ricardo Roa muy pocos días antes de posesionarse como gerente de Ecopetrol, a un precio inferior en un 50 por ciento a cualquiera de las otras propiedades en ese edificio y segundo quien intermedió en la adquisición fue un ex oficial de la Policía, Juan Guillermo Mancera, quien posteriormente salió favorecido con contratos en Ecopetrol.

Además, el apartamento 902 estaba a nombre de una firma internacional donde aparece el petrolero italiano Serafino Iacono, la cual posteriormente también fue favorecida con contratos en Ecopetrol.

Precisamente por la compra de ese apartamento, ubicado en el sector contiguo al Museo del Chicó, por el que pagó 1.800 millones de pesos, es decir a 6 millones el metro cuadrado cuando en otros se vende a un promedio de 10 a 12 millones de pesos, es que este lunes la Fiscalía General de la Nación anunció un pliego de cargos contra Ricardo Roa, ahora gerente de Ecopetrol:

“Que corresponde a esta delegada en su Dirección Especializada contra la Corrupción indicar que el día de hoy se radicará ante la Judicatura dos solicitudes de formulación de imputación en contra del señor Ricardo Roa, actual presidente de Ecopetrol: una por el tema de topes de campaña, al superarse los límites legalmente previstos, y otra por un tema de tráfico de influencias relacionado con la venta de un apartamento y posteriores contrataciones”, explicó Raúl González, fiscal delegado.

¿De cuánto fue la violación de topes electorales en la campaña Petro?

Además, el fiscal delegado anunció otra imputación, esta vez relacionada con su desempeño como gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, la cual según hallazgos del Consejo Nacional Electoral (CNE), superó los límites legales de gastos por una cifra superior a los 5.000 millones de pesos entre la primera y la segunda vuelta.

De acuerdo con González, Ricardo Roa, como gerente de esa campaña política, era responsable del control y reporte de los recursos y documentos financieros, y habría incurrido en presuntas irregularidades al ocultar gastos de la primera y segunda vuelta electoral.

Además, la investigación relaciona el recibir aportes ilegales, los cuales se pormenorizarán en la audiencia de imputación de cargos, la cual aún no tiene fecha prevista en los juzgados de Bogotá.