Y no cesa el uso de “mulas” o correos humanos por las bandas de narcotraficantes. Desde 2022 y hasta 2024 la Policia de Colombia y la Agencia Homeland Security Investigations de Estados Unidos arrestaron a 18 mulas con droga al exterior desde Antioquia, que hacían parte de una banda que era coordinada desde seis cárceles del país.
Las mujeres eran enviadas al exterior desde el aeropuerto Internacional José María Córdova y llevaban la droga en sus cavidades corporales en cápsulas que pesaban hasta 400 gramos.
La investigación tuvo su origen en el año 2022, cuando de oficio las autoridades detectaron una conducta delictiva reiterativa en el Aeropuerto Internacional José María Córdova, en Rionegro (Antioquia), donde en un período inferior a dos años fueron capturadas 18 mujeres que transportaban sustancias estupefacientes bajo esta modalidad. Este comportamiento permitió identificar un patrón criminal que dio inicio a las labores investigativas.
La investigación también permitió establecer que la organización traficaba sustancias estupefacientes hacia centros penitenciarios del Valle de Aburrá, especialmente la cárcel de Pedregal, así como a establecimientos ubicados en los departamentos de Antioquia, Boyacá, Valle del Cauca y Santander, empleando la misma modalidad de ocultamiento corporal para el ingreso de los narcóticos.
Durante los procedimientos fueron incautados 7 teléfonos celulares, 8 cartuchos calibre 5.56, 4 dediles con sustancias estupefacientes, 2 cápsulas de aproximadamente 800 gramos destinadas al transporte intracorporal, 1 pasaporte, 3 tiquetes aéreos con destino a México y Países Bajos, agendas contables, facturas de hotel, recibos de consignaciones, elementos para la dosificación de estupefacientes y un documento de identidad falso, elementos que fortalecen el proceso investigativo contra la organización criminal.
¿Cómo funciona el envío de mulas con droga al exterior desde Antioquia?

“La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Antinarcóticos, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, la agencia Homeland Security Investigations (HSI/ICE) de los Estados Unidos y el Ejército Nacional, desarrolló la operación «TEMIS», logrando la desarticulación de una estructura criminal con injerencia en Antioquia y San Andrés Islas, dedicada al tráfico nacional e internacional de estupefacientes mediante la modalidad conocida como «introducidos», consistente en el transporte de sustancias ilícitas ocultas en cavidades corporales.
“La organización criminal coordinaba rutas de tráfico hacia España, Alemania, Países Bajos, México y otros países del Caribe y se evidenció que parte de las actividades delictivas eran dirigidas por integrantes que permanecían privados de la libertad, quienes actuaban desde distintos centros penitenciarios del país.
“Como resultado de la operación fueron materializadas 9 capturas por orden judicial y 6 imputaciones a personas privadas de la libertad por los delitos de concierto para delinquir agravado y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Las investigaciones permitieron establecer que esta estructura criminal mantenía un outsourcing criminal con el Grupo Delincuencial Organizado «Los Triana», organización que presuntamente autorizaba y financiaba el desarrollo de esta actividad ilícita”, señaló a www.rutanoticias.co el Director de Antinarcóticos, Brigadier General William Castaño Ramos.
Dentro de los capturados se destaca Humberto Gallardo, señalado como el principal líder de la organización criminal, quien fue capturado en San Andrés Islas. Según la investigación, era el encargado de coordinar la logística y articular las operaciones entre Medellín y San Andrés para el envío de los estupefacientes.
¿Cómo enviaban mulas con droga al exterior desde Antioquia?
De igual forma, fue capturado en la ciudad de Medellín alias «Gary», identificado como el responsable de reclutar, entrenar y preparar a las mujeres utilizadas como correos humanos, instruyéndolas para ingerir e introducir intracorporalmente las cápsulas de estupefacientes, conocidas dentro de la organización criminal con el nombre de «bebés», con el propósito de evadir los controles de las autoridades.
Uno de los principales hallazgos de la investigación fue precisamente la instrumentalización de mujeres en condiciones de vulnerabilidad económica y social, utilizadas como correos humanos para transportar estupefacientes tanto a nivel nacional como internacional y hacia establecimientos carcelarios.


