Los “pájaros”, los sicarios que en los años 50 y 60 utilizaban los conservadores para matar liberales, están fielmente retratados en Cóndores No Entierran Todos los Días”. Ahora, los “pájaros” de esta década, parece que volvieron contra Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, quien denunció como un grupo de “policías” llegó hasta su casa a “coordinar la seguridad en todas las fincas de la zona”, aunque solo llegaron a la de él.
La denuncia del maestro Gardeazábal, @ElJodario, sobre un irregular operativo donde “La Policía” no tenía orden de cateo, pero si quien sabe qué otras “órdenes”, la relata Gustavo Álvarez Gardeazábal en su escrito de hoy, con una advertencia final “Estoy vivo y no les tengo miedo”:
ME VISITARON LOS CARABINEROS
Parece ser que mi crónica de ayer, donde denunciaba el juicio a lo chino del periodista provinciano Mateo Pérez, les hurgó las verijas a los verdaderos dueños del poder en Colombia.
Hacia las 11 de la mañana me visitó una patrulla en motos, carros y uniformes de la Policía Nacional, que dijo ser de los Carabineros. Como he pasado por otros azares en el remoto ayer, todavía tengo la puerta blindada que me obligaron granadas, disparos y amedrentamientos a instalar aquí en El Porce, a la orilla de la carretera Panorama.
A través de la rejilla de seguridad enfrenté a la presunta patrulla policial, que decían venir a inspeccionar lo que había dentro de mi finca, y me negué a abrir la puerta hasta que no exhibieran orden judicial o de la fiscalía para realizar la actuación amenazante. No la tenían por supuesto.
El comandante de la presunta patrulla de carabineros, luego de que me identifiqué, me dijo a ruego, que era el subintendente Taborda y que recibía órdenes del Coronel Bustamante, comandante de los Carabineros de Colombia ahora llamados Icar.
Bien podrían, con las armas que portaban, haberme disparado un tiro en la frente a través de la rejilla y hoy, en vez de estar publicando esta crónica diaria iría camino del Museo Cementerio de San Pedro en Medellin, donde he pedido que me sepulten.
Estoy vivo y no tengo miedo.
No cesaré en mi crítica al descalabro de la Paz Total ni a los robagallinas que Petro ha permitido que lo rodeen. Me he amparado en la libertad de prensa que Petro nos ha otorgado, hay que reconocerlo. Aspiro que ahora, luego de este frustrado intento de acallarme no me vayan a mandar escoltas ni seguridades. No las acepto.
Con mis casi dos centenares de gansos y mi docena de gatos me siento amparado y con Almirante y Mariscal, mis dos chihuahuas del estado mayor que me acompañan, seguiré defendiendo la opinión libre y lo que creo debe ser el futuro de una patria que no voy a abandonar.
Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, mayo 12 del 2026. Escuche la denuncia de @ElJodario:


