24 horas después no cesan los aplausos para Bad Bunny, el artista puertorriqueño que fue el show central del Super Bowl y quien durante 14 minutos presentó a 142 millones de espectadores la riqueza de la cultura de America, desde la Patagonia hasta Canadá, y quien finalmente con su música, y la de otros artistas, venció la “fobia” que contra él y los latinos sus querían desatar Donald Trump y otros supremacistas blancos.
Fueron 14 minutos donde desfilaron notas y aires de América Latina, el reguetón del Caribe y centro América, la salsa puertorriqueña, dominicana y de Nueva York, mientras pasaban aquí y allá los campesinos de todo el continente, las flores, los animales y la cultura que han permeado y ayudado construir a Estados Unidos, en un desafío a quienes han creado leyes anti inmigrantes y polarizado ese país contra ellos.
Mas allá del florecer del orgullo y el sentimiento latino, Bad Bunny también rompió todos los récords del Super Bowl en su franja intermedia: según la cadena NBC el show fue visto por 134,5 millones de televidentes (mientras que el espectáculo deportivo registraba 127 millones de espectadores), cifra que llega, según la consultora Nielsen, a 142 millones sumando la transmisión en redes sociales.
En contraste, el “show alternativo” creado por Donald Trump y sus amigos de Maga (Make America Great Again) registró 6 millones de espectadores, lo que es cerca del 4 por ciento de la audiencia que tuvieron Bad Bunny, Lady Gaga (quien en su vestido llevaba una flor típica de Puerto Rico, que curiosamente se llama Flor de Maga), y Ricky Martin, quienes cantaron a su lado, mientras otras grandes estrellas como el actor Pedro Pascal, la colombiano Karol G, la actriz Jesica Alba y las cantantes Cardi B y Young Miko se “gozaban” la música.
¿Qué es Bad Bunny para América?
La actuación de Bad Bunny en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California) generó palabras como estas de Enrique Peñalosa:
“…Impresionante y de un valor sin límites la expresión de orgullo latinoamericano que acaba de hacer Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, la final del fútbol americano profesional de los Estados Unidos. El Super Bowl es probablemente es el evento más representativo de la cultura tradicional de los Estados Unidos. Fue un claro desafío a los anti-inmigrantes y una invitación a la construcción de una gran América en la que el bienestar de todos es bueno para todos. Convirtió un bello espectáculo deportivo también en una celebración de la gran democracia de los Estados Unidos. Mi admiración y agradecimiento latinoamericano infinito a Bad Bunny por lo que hizo”.
Y, también, lo elogió la Gobernadora Juliana Stratton, de Illinois, Estados Unidos:
“…Gracias, Bad Bunny, por no sólo recordarnos que el amor es la fuerza más poderosa de la tierra, sino también que la alegría es parte de ser plenamente humano. Juntos, somos Estados Unidos. Y no dejaremos que nadie nos robe la alegría Gracias, Bad Bunny, por no sólo recordarnos que el amor es la fuerza más poderosa de la tierra, sino también que la alegría es parte de ser plenamente humano.
“Juntos, somos Estados Unidos. Y no dejaremos que nadie nos robe la alegría”, señaló.
Además, estas palabras de Andrés Oppenheimmer: «Bad Bunny estuvo espectacular! Sin insultos, con mucha clase, lo suyo fue una celebración de la hispanidad y la convivencia en un momento en que los latinos son demonizados como invasores y criminales».


