Daniel Quintero, alias Pinturita, tiene 43 procesos o investigaciones y una imputación tras su paso por la Alcaldía de Medellín, de donde salió como el alcalde más cuestionado en la historia de la capital paisa.
Además, Daniel Quintero, alias Pinturita, tiene a más de 50 de sus ex funcionarios investigados y algunos ya sancionados por actos de corrupción cuando eran parte de su gabinete.
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Ese mismo Daniel Quintero, alias Pinturita, fue anunciado como nuevo Superintendente de Salud en el Gobierno de Gustavo Petro y llegará a una entidad que maneja 376 mil millones de pesos, represada en su presupuesto, pero que también tiene una gran capacidad de lobby para lograr que el Ministerio de Salud pague las deudas con la EPS o con las IPS.
Y en ese papel de “puente” puede influir mucho para que el Ministerio de Salud pague una deuda institucional con las EPS y las IPS que a finales del año 2025 ya superaba los 32 billones de pesos, que sumada a las deudas de vigencias anteriores puede superar los 100 billones de pesos, todo un banquete para cualquier émulo de Luis XV.
A marzo del año 2026, el Gobierno de Gustavo Petro tenía intervenidas las EPS Nueva EPS, Sanitas, Famisanar, Asmet Salud, Emssanar, Savia Salud, Mallamás, Dusakawi, AIC, SOS y Capresoca, con 10.8 millones de usuarios, pero principalmente con deudas que suman 17 billones de pesos. Dineros que, de nuevo, se convierten en una buena tajada para “…cualquier émulo de Luis XV”
¿Qué funciones tiene la Supersalud?
Además, alias Pinturita tiene la capacidad en sus manos de “cobrarse” o salir a acusar públicamente a muchos de los que lo cuestionaron, valga decir que desde ese cargo podría afectar a SURA o a Savia Salud, y a entidades como la Alcaldía o la Gobernación, hoy en manos de quienes lo criticaron y expusieron públicamente durante su mandato.
Hasta ahora, la Superintendencia de Salud tiene concentrados sus procesos en Investigaciones Administrativas (que indaga incumplimientos de normas del sistema) y Procesos Jurisdiccionales (relacionados con demandas ciudadanas directas) pero no hay un consolidado de cuantas son exactamente.
Lo grave es que la función jurisdiccional de la Supersalud) actúa como «Juez de la Salud», fallando en derecho controversias entre usuarios y EPS/IPS, con la capacidad de emitir “fallos definitivos” tanto a favor del ciudadano como de la entidad.
Con tres “líneas rojas: La Super puede obligar al pago de servicios, tratamientos o medicamentos, además exigir el reembolso de dineros pagados por el usuario en sus gastos médicos y obligar al pago de facturas médicas entre actores del sistema, tanto de empresa a empresa como de empresa a usuario.
Así que si tiene demandas contra el sistema de salud o quiere “sacarle” plata al sistema, puede llamar a un “émulo de Luis XV” y allá le contestarán que eso es fácil y “sale con Pinturita”.

