Ya no hay llamadas, solo el Whatsapp, pero la dictadura digital nos llevará, seguramente, a otro desarrollo, ¿A dónde vamos en comunicaciones entre los seres humanos?, analiza el maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario:

«¿ALÓ ?

El primer teléfono que tuvieron en mi casa de la orilla del rio en Tuluá era uno de manivela, donde para comunicarse con otro había que contactar primero a Chepita la telefonista. Ella, manualmente, conectaba las clavijas y establecía la llamada.

Cinco años después, cuando ya vivíamos en la casona que mi padre le había alquilado a don Luis Uribe Restrepo, cuando se fue con su familia a vivir a Cali, llegaron los teléfonos automáticos. Era una planta que montaron los de la Philips y que el genio de mi tío Chalo me explicó cómo funcionaba pues a él, que chapuseaba inglés, lo contrataron para que les ayudara a los holandeses.

En 1988,cuando fui elegido por primera vez alcalde moví cuatro palancas para conseguir traer la planta japonesa digital que el increíble de Eyder Vélez había contratado como gerente de Teletuluá y la tenía varada en el muelle de Yokohama.

En tres meses ya estaban los chinitos poniéndola a funcionar y para nutrir las escuálidas arcas municipales conseguí que Buga comprara los saldos de la planta electromecánica mientras licitaban una digitalizada como la tulueña.

Es decir que en 40 años en mi pueblo pasaron de las 20 líneas que manejaba Chepita a las 10 mil de Teletuluá.

Otros 40 años después, muy pocos usan los teléfonos fijos. ¿Nadie contesta con el “aló?”  que nos enseñaron a usar y cada vez se realizan menos conversaciones por los celulares. Ahora todos son mensajes escritos por wasap.

No se mañana que nos ordenará el algoritmo cuántico que desarrollan aceleradamente para esclavizarnos a la dictadura digital. Espero no sorprenderme pues todos esos cambios los he vivido.

Pasé de la radio al televisor. De allí a la pantalla del celular. Del casete al CD. Del disquete a las memorias. Ahora me tocará, mientras viva, ejercer de abuelo digital para entender, obedecer o rebelarme contra los designios de la IA que nos arrasa en todos los órdenes. Les contaré entonces, si me dejan.

Gustavo Álvarez Gardeazábal. El Porce, julio 24 del 2026”. Escuche el audio de @ElJodario sobre la dictadura digital y las comunicaciones: