«…El libro, como la prosa del señor de Macondo, son un permanente acto de magia como si estuviéramos en la fiesta infantil donde cuando niños gozamos tanto y que siempre hubiésemos querido que no terminara», dice el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, @ElJodario, al recomendar La Flor Amarilla Del Prestidigitador, de Gustavo Tatis Guerra:
«Qué lee Gardeazábal, LA FLOR AMARILLA DEL PRESTIDIGITADOR, de Gustavo Tatis Guerra, Editado por Periscopio
Pocos libros resultan siendo tantas cosas admirables a la vez que uno hasta piensa que está viendo surgir una nueva forma de hacer crónica donde se combinan la investigación periodística, la crítica literaria y la entrevista.
En este libro del reconocido y muy leído cronista del Universal de Cartagena, Tatis Guerra, se dan todas ellas, y bañadas en la fuerza de la verdad. Es la magistral recopilación de textos armados a través de sus estupendas entrevistas hechas año tras años con Gabriel García Márquez en sus anuales visitas a Cartagena, con las habilísimamente logradas con el padre, la madre, los hermanos y las convivencias con muchos de los miembros de la familia del Nobel, desde la hermana que fue monja hasta con quien descubrió el hermano número 15 de García Márquez.
Varios de tales reportajes incluidos en este libro obtuvieron, cuando fueron publicados en la prensa y revistas, distintos premios nacionales de periodismo.
Casi todos se pueden guardar para seguir leyendo como eterno deleite. Hay también crónicas simples pero muy poéticas y sentimentales sobre sus visitas a Aracataca, o sobre las investigaciones para encontrar el verdadero origen de la palabra Macondo y las versiones que corrieron sobre la finca bananera que llevaba ese nombre y, finalmente, hasta la descripción de un árbol llamado Macondo.
Todas son unas crónicas brillantísimas, enmarcadas con delicadeza que logran analizar al tiempo, con criterio de avezado maestro del análisis literario, los cuentos y novelas de García Márquez.
De esta singular manera Tatis Guerra sitúa al lector, primigenio o no, en la senda encantadora del prestidigitador que fue verdaderamente nuestro único premio Nobel de Literatura. El libro, como la prosa del señor de Macondo, son un permanente acto de magia como si estuviéramos en la fiesta infantil donde cuando niños gozamos tanto y que siempre hubiésemos querido que no terminara.
Aplausos y más aplausos.( Conseguí el ejemplar en la tienda del Fondo de Cultura Económica)”. Escuche el audio de @ElJodario sobre el libro La Flor Amarilla Del Prestidigitador, de Gustavo Tatis Guerra:

