El Parque Comercial El Tesoro se convierte en una gran estación espacial con TSR-26: Viaje a un exoplaneta, una expedición interestelar inmersiva que combina astrobiología, juego y sostenibilidad para generar conciencia sobre el cuidado del planeta.
En las últimas tres décadas, la NASA ha confirmado la existencia de más de 6 mil exoplanetas, es decir, mundos que están fuera de nuestro sistema solar y que orbitan estrellas distintas al Sol. Estos descubrimientos no solo amplían el mapa del universo, sino que han fortalecido la divulgación científica como herramienta para inspirar nuevas generaciones y reflexionar sobre nuestro lugar en el cosmos.
En ese contexto, el Parque Comercial El Tesoro presenta TSR-26: Viaje a un exoplaneta, una expedición interestelar inmersiva que transforma Plaza Palmas en una gran estación espacial. A través de un viaje en nave, visualizaciones del universo, espacios de exploración, retos físicos y una estación de cultivo espacial, la experiencia conduce a una reflexión esencial: la Tierra es, hasta ahora, el único hogar posible y cuidarla es la misión más importante que compartimos.
“Hoy los centros comerciales no son sólo escenarios de intercambio comercial; son espacios de encuentro, conversación y construcción de ciudadanía. Tenemos la responsabilidad de propiciar experiencias que eduquen, inspiren y conecten a las personas con los grandes desafíos de nuestro tiempo. Apostarle a la divulgación científica y a la sostenibilidad a través de nuestras experiencias es una manera concreta de asumir ese rol social y de aportar a una ciudad más consciente y participativa”, afirma Adriana González, gerente del Parque Comercial El Tesoro.
¿Qué es TSR-26 Viaje a un exoplaneta?
La experiencia invita a los asistentes a dejar de ser espectadores para convertirse en astronautas y científicos activos. El recorrido integra un domo 360° equipado con tecnología de proyección inmersiva de alta resolución y sonido envolvente, donde los shows planetarios y las visualizaciones en vivo permiten entender el universo; un arenero de exploración para los más pequeños; un muro de escalar que recrea formaciones rocosas y pone a prueba habilidades como la fuerza y el equilibrio; y un invernadero para reflexionar sobre las condiciones necesarias para cultivar vida fuera de la Tierra. Cada estación articula ciencia, juego y conciencia ambiental, demostrando que comprender otros mundos es también una forma de valorar y proteger el nuestro.
Manuela Leguizamón Pineda, astrónoma de la Universidad de Antioquia y asesora científica de la experiencia, explica: “Más que un viaje de ficción, se trata de una experiencia pedagógica y sensorial que, al simular la aridez de otro planeta, devuelve la mirada hacia nuestro “pequeño punto azul pálido”. Los exoplanetas nos permiten imaginar futuros posibles, pero también dimensionar la complejidad de la vida”.
El Planetario de Medellín, referente científico de la ciudad, se une a esta experiencia con un domo portátil de 12 metros de diámetro, único en Medellín por su tamaño, y que se estrena en el marco de este evento, acompañado por un equipo de profesionales que guía a los visitantes en su viaje al interior del universo. Gracias a esta articulación, El Tesoro se convierte en escenario de un hito para la divulgación científica local, acercando al público a una infraestructura inmersiva de alto nivel que potencia el aprendizaje y la admiración por el conocimiento astronómico.


