La Guerra de Estados Unidos e Israel, esta vez contra Irán, podría desencadenar un conflicto en el Golfo Pérsico, llevarse consigo al mercado mundial del petróleo y matar a cientos de civiles que hoy son testigos silenciosos del conflicto.

Esta madrugada de sábado se inició la nueva guerra de Estados Unidos e Israel, que estaba anunciada desde los tres meses anteriores y que es la respuesta final a los diálogos que fracasaron y que buscaban que Irán cerrara, o al menos postergara, su programa nuclear. A diferencia del conflicto similar de junio del año 2025, esta vez las bombas también cayeron sobre países del Golfo Pérsico y concretamente sobre bases e instalaciones militares de Estados Unidos en Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait.

En junio de 2025 Estados Unidos e Israel atacaron las plantas de procesamiento de uranio de Irán, lo que generó que durante 12 días esta nación bombardeara ciudades de Israel y el conflicto parara por los daños y muerte de civiles a lado y lado, pero sin resolver la posesión de armas nucleares por Irán. (Cifras en Wikipedia hablan de 627 muertos y 4.746 heridos).

¿Nueva guerra de Estados Unidos e Israel?

Mientras las bombas caen, la nueva guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán demuestra que la información o desinformación también es un arma poderosa y los gobiernos de los combatientes la usan.

Así, informes no confirmados desde Estados Unidos e Israel hablan de la muerte del líder Alí Jamenei, del ministro de defensa y del líder de la Guardia Revolucionaria Islámica. Mientras que la desinformación de Irán señala que sus drones y misiles impactaron bases militares norteamericanas y mataron al menos a 200 soldados gringos, aunque imágenes en países del Golfo lo que muestran son explosiones en edificios civiles supuestamente causadas por drones iraníes y un ataque a la planta desalinizadora de Sorek, principal proveedora del agua potable de Israel.

Además, Irán señala que ordenó el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde circulan los buques cisternas que mueven el 20 por ciento del petróleo que se vende en el mundo, acción que obliga a estos gigantes a buscar vías alejadas del conflicto para poder circular.

Esta guerra militar apenas comienza y aún falta saber qué otros países podrían sumarse a la escalada belicista, mientras que la informativa ya lleva varios días entre amenazas y supuestas demostraciones de poderío de uno y otro combatiente. Por lo pronto habrá que esperar días y semanas hasta que se conozca el real resultado final, en una región que siempre ha sido sangrienta.